UN12 ¡Toluca Bicampeón!

La capital mexiquense se transformó desde temprano en un ritual colectivo donde el frío, la memoria futbolera y la ilusión por la doce unieron a miles de aficionados escarlatas
diciembre 14, 2025

Hay dos lugares donde el frío reina: en Toluca y en la cima. Nueve de la mañana y el clima jugaba con los sentimientos toluqueños: 12 grados, ese bendito 12 que estuvo en el imaginario colectivo durante toda una semana. Chamarra roja, tamal caliente y nervio desde bien temprano.

Recorriendo las calles desde días antes, a donde fuera que se volteara la mirada, se veían decoraciones navideñas y el escudo del Toluca. Entre las luces de la noche, lo más brillante de la ciudad no eran los árboles de Navidad ni los semáforos parpadeantes entre el mar de gente; era aún más intenso aquel fulgor inocente que se percibía entre chicos y grandes, ilusionados con la doce.

Toluca final
Foto: AD Noticias

A lo lejos se escuchaban a niños platicando sobre sus ídolos: Paulinho, Vega, Marcel. Los más grandes, en cambio, enalteciendo sus tiempos, diciendo que no había punto de comparación con Cardozo, pero siempre con esa chispa de alegría que da saber que la camiseta roja sigue en buenas manos.

El estereotipo del toluqueño es conocido: gente fría. Pero en ocasiones tan especiales como esta, el corazón late fuerte y la frialdad se derrite con el canto, los bombos y los trapos danzando entre Morelos, Independencia y Felipe Villanueva. Desconocidos unidos por baches, olor a croquetas y una rutina que se olvida cuando la cumbia de los trapos suena y, por una noche, todos se vuelven hermanos.

Toluca final
Foto: El Aventado Escutia

Ni Santa Claus ni los Reyes Magos. Las sonrisas de diciembre estaban en manos de alguien igual de excéntrico, de sonrisa enorme, que no vuela, pero también hace magia: el Turco Mohamed y sus duendes vestidos de rojo.

Pasadas las dos de la tarde, la seguridad estaba a tope en los alrededores del Nemesio Diez. La reventa saboreando aguinaldos, mesas de restaurantes hablando sin parar, como auténticas mesas de análisis tratando de atinarle al resultado.

Toluca final
Foto: Toluca FC

Gente de todos lados comenzaba a congregarse. Destellos amarillos se colaban en la fiesta roja. Hoy, la indiferencia sí fue virtud para el aficionado escarlata, que hizo oídos sordos a la necia multitud nacional que descalificaba la final y el tamaño del club. Toluca nunca necesitó una etiqueta de grandeza: se concibe grande con el simple rugir de su gente.

Las personalidades no tardaron en aparecer. Andrés Vaca convivía con aficionados, influencers llegaban para presenciar la final, como Moy de Par de Tres, listo para apoyar a Tigres en casa ajena.

En lo deportivo, se despejaban las dudas. Alexis Vega a la banca y Luis García como titular en la portería roja. Humo escarlata mezclándose con el aire helado de una ciudad completamente pasmada por el fútbol.

En una de las mejores finales de la historia, el dramatismo apareció desde temprano. Toluca se vino abajo muy pronto, con un tiro libre que favoreció a Tigres y que ponía cuesta arriba la tarea. Pero el rey de las remontadas sabía lo que estaba haciendo y no dejó de luchar.

El criticado Helinho metió un golazo y le devolvió la fe a unos Diablos que eligieron creer, unidos, la noche del 14 de diciembre. Toluca arrancó el segundo tiempo con la misma tónica: los Diablos se fajaron los pantalones y, otra vez Helinho, con un centro perfecto que Paulinho mandó al fondo. El goleador aparecía cuando más se necesitaba.

Con el empate, Tigres intentó liquidarlo en el tiempo regular, pero la suerte no le sonrió. Los malditos tiempos extra se hicieron presentes, no sin antes liberar a la bestia, al mejor, al capitán: Alexis Vega.

El tiempo extra transcurrió con cautela, con más miedo que atrevimiento. Era tiempo de los penales. Y lo que vino después fue una de las definiciones más memorables de la historia, donde el error tardó en aparecer solo para darle más sabor al destino.

Luis García se acordó de Cristante y de Talavera, de aquellas tardes eternas de 2008 y 2010. El héroe atajó. Y entonces llegó el turno del protagonista, el de casa. Alexis Vega se plantó como las leyendas y fusiló el arco de un Nahuel Guzmán menos risueño que de costumbre.

Y así, Toluca se llevó todo en 2025.
Toluca es bicampeón del fútbol mexicano.
Toluca reafirma su grandeza.

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