El Ayuntamiento de Toluca iniciará un proceso para recuperar calles y vialidades públicas que actualmente permanecen cerradas con plumas, rejas o esquemas de control privado, comenzando por la calle Jaime Nunó, utilizada desde hace más de una década por la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM).
El alcalde Ricardo Moreno Bastida informó que se pondrá en marcha una “operación restitución” para devolver espacios públicos al uso ciudadano, aunque reconoció que algunos casos requerirán acuerdos institucionales y posiblemente intervención judicial.
La calle Jaime Nunó permanece restringida en sus accesos desde Hidalgo y Morelos, situación que en los hechos convirtió una vialidad pública en una extensión operativa de la Fiscalía mexiquense.
El presidente municipal reconoció que, independientemente de las necesidades de seguridad institucional, la calle mantiene legalmente su condición de espacio público.

“Esto lleva ya tiempo, por lo menos 10 o 12 años”, señaló.
Moreno Bastida explicó que una de las rutas jurídicas posibles sería la desafectación formal de la calle, procedimiento mediante el cual dejaría de ser vialidad pública para integrarse legalmente al patrimonio de la Fiscalía, proceso que tendría que ser aprobado por el Cabildo y posteriormente por el Congreso mexiquense.
Incluso adelantó que el gobierno municipal analiza posibles esquemas de permuta para resolver el conflicto.
El caso vuelve a colocar sobre la mesa la discusión sobre la apropiación gradual de espacios públicos en Toluca, donde durante años diversas calles terminaron restringidas bajo argumentos de seguridad o control institucional. Porque en México lo público suele seguir siendo público… hasta que alguien coloca una pluma, dos conos naranjas y suficiente indiferencia burocrática.


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