“A la supervisora de la zona escolar, se le ocurrió realizar reuniones de ocho a once de la mañana en mi escuela, la directora por supuesto no se opuso, cómo se va a oponer si es la jefa, dice ella.
Por sus órdenes nos reunieron a esas horas en la mañana del miércoles, al terminar nos obligaron a dar clases a los alumnos en el salón de las once a las tres de la tarde, dos horas más de lo normal, para recuperarles a los alumnos el tiempo, dijeron, ¡mucho cuidadito con repelar el mandato eh!.
Esto pasó y va a pasar porque la jefa, como le gusta que le llamen, no puede realizar estas reuniones después del horario de clases, dice que tiene cosas más importantes que hacer…”.
Esta “belleza de determinación” que viola derechos de los trabajadores, fue denunciada por docentes de una escuela primaria, ubicada en la parte norte del Estado de México, en la subdirección regional de Atlacomulco, dejando con toda claridad un abuso de autoridad que está prohibido en la ley.
Al respecto el artículo 64 de la Ley del Trabajo local, señala que cuando por circunstancias especiales deban aumentarse las horas de trabajo establecidas, éstas deben ser consideradas como extraordinarias y no pueden ser más de tres horas diarias, ni tres veces consecutivas en la semana.
Las horas extras deben pagarse con un cien por ciento más del sueldo que corresponda a las ordinarias, siempre y cuando no sean más de nueve, si pasan de esta carga horaria a la semana se pagarán al doscientos por ciento más del sueldo que corresponda a las horas normales establecidas.
Lo que procede entonces, es reclamar el pago de horas extras que determinó la ciudadana supervisora, que quizá no consultó la ley, indudablemente su acción genera obligaciones a la Secretaría de Educación.
Por la lógica de la actuación hay que iniciar el expediente laboral, no se le vaya a ocurrir antes a la “jefa”, proponer algún artículo bis que valide las “cosas más importantes que hacer”, como justificante para obligar al trabajador a dar más tiempo laboral sin derecho a pago, como están las cosas todo puede ocurrir.


Síguenos