Tres años contra la homofobia en México ¿Qué sucede en realidad? 

“Porque estamos haciendo de México un país de igualdad y no discriminación, hoy celebramos por primera vez el Día Nacional de Lucha contra la Homofobia”, afirmó el presidente Enrique Peña Nieto en su cuenta de Twitter hace dos años, cuando decretó el 17 de mayo como Día Nacional Contra la Homofobia, Lesbofobia, Bifobia y Transfobia. Desde entonces: ¿Qué ha hecho el Estado por hacer que se respeten los  derechos de la diversidad sexual? ¿Por qué ese país de igualdad que dice Peña Nieto no ha avalado el mandato de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para aprobar
mayo 12, 2016

“Porque estamos haciendo de México un país de igualdad y no discriminación, hoy celebramos por primera vez el Día Nacional de Lucha contra la Homofobia”, afirmó el presidente Enrique Peña Nieto en su cuenta de Twitter hace dos años, cuando decretó el 17 de mayo como Día Nacional Contra la Homofobia, Lesbofobia, Bifobia y Transfobia.

Desde entonces: ¿Qué ha hecho el Estado por hacer que se respeten los  derechos de la diversidad sexual? ¿Por qué ese país de igualdad que dice Peña Nieto no ha avalado el mandato de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para aprobar el matrimonio igualitario en todas las entidades? ¿Acaso no es discriminación el no tomar en cuenta temas como la reasignación sexogenérica, la tipificación de crímenes de odio, la prevención y sanción de agresiones homofóbicas en los espacios públicos, la eliminación del bullying en las escuelas, la  falta de protocolos para que los empleados no sean despedidos por su orientación sexual, apariencia sexogenérica o la ausencia de campañas de prevención de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS)?

Es cierto, hemos avanzado desde los primeros años de lucha por parte de activistas cansados de la represión policiaca. Actualmente existe el reconocimiento jurídico a los matrimonios entre personas del mismo sexo en la Ciudad de México, Coahuila, Nayarit y Quintana Roo; se han concretado bodas a través de amparos otorgados por la SCJN en la mayoría de las entidades de la República; en la Ciudad de México, Campeche y Coahuila se han logrado adopciones de niños por parte de familias homoparentales; y en la capital del país se permite otorgar la reasignación sexogenérica a personas transexuales, sin embargo estos casos representan unas cuantas islas de libertades en un mar de prohibiciones.

No es suficiente institucionalizar el Día Nacional contra la Homofobia, si a diario se cometen humillaciones, vejaciones y agresiones bajo el velo del odio hacia la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Travestí, Transexual, Transgénero e Intersexual (LGBTTTI).  De acuerdo con el más reciente informe de la Comisión Ciudadana contra los Crímenes de Odio por Homofobia (CCCOH), en los últimos 19 años se han registrado mil 218 homicidios por homofobia en el país, aunque se estima que por cada caso reportado hay tres o cuatro más que no se denuncian. No basta celebrar un día la diversidad sexual, si el resto del año será “tratada con asquito”.

En 1990, la Organización Mundial de la Salud (OMS) eliminó la homosexualidad de su catálogo de enfermedades mentales, pero la cerrazón y la ignorancia enraizadas en el pensamiento sociocultural machista y heteropatriarcal del mexicano siguen propiciando prejuicios, estereotipos y violencia contra ellos. Basta con voltear a ver las marchas de intolerancia contra las familias homoparentales realizadas por la organización “Jalisco es uno por los niños”, los mensajes a los feligreses que alientan el odio a los gays y lesbianas de jerarcas católicos, como el obispo de Campeche, José Francisco González González, o las descalificaciones de académicos o figuras públicas, como el columnista de Milenio Monterrey, Luis Eugenio Todd, que cuestionó si la homosexualidad era un defecto o enfermedad.

No basta que el gobierno de la República reitere en un discurso vacio “su compromiso por un México de respeto a la diversidad y las preferencias”. Se requieren acciones que marquen una diferencia ¿Cuándo podremos ver al Ejecutivo federal pronunciándose en contra de alguna declaración homofóbica en el país? ¿Algún día leeremos una noticia donde la procuradora general de la República, Arely Gómez,  anuncie protocolos para sancionar a las personas que cometan actos de discriminación en territorio nacional, igual que lo ha hecho la fiscal general de Estados Unidos, Loretta Lynch?

El Día Nacional Contra la Homofobia debe ser motivo para recordar que existen más de 12 millones de mexicanos que son propensos a sufrir algún ataque por sus preferencias sexuales, debe ser motivo suficiente para defender su libertad, porque el no hacerlo significa que no todos somos iguales, ni el Estado garantiza el respeto a los derechos de la diversidad sexual o a la identidad de género.

Por cierto, lo invitamos a que asista al Primer Foro de Discusión sobre Matrimonio Igualitario en el Estado de México, que llevaremos a cabo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma del Estado de México, el próximo 17 de mayo en punto de las 11 horas. Seamos consientes y respetemos la diversidad.

Ya nos leyó en Alfa, ahora esperamos su comentarios en nuestro Twitter @FDCRadio. Gracias.

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