A poco más de un año del movimiento estudiantil más grande en la historia reciente de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), la política de gratuidad impulsada tras las protestas enfrenta un nuevo momento de tensión. Mientras la administración universitaria sostiene que ha cumplido los acuerdos para reducir gradualmente las cuotas escolares, estudiantes agrupados en el Enjambre Estudiantil Unificado (EEU) aseguran que los descuentos prometidos no se reflejan en los recibos de reinscripción para el semestre 2026-B.
El desacuerdo reabrió el debate sobre el ritmo con el que avanza la gratuidad en la máxima casa de estudios mexiquense, un proceso que inició formalmente en 2025 como respuesta a las demandas del movimiento estudiantil y que, desde entonces, ha significado una reducción de más de 117 millones de pesos en los ingresos propios de la institución.
Del conflicto estudiantil a los primeros descuentos
La discusión sobre la gratuidad tomó fuerza en 2025, cuando la UAEMéx enfrentó una de las mayores crisis institucionales de su historia reciente. Las movilizaciones estudiantiles colocaron entre sus principales exigencias la disminución progresiva de las cuotas universitarias, al considerar que representaban una barrera para el acceso y permanencia en la educación superior.
Tras diversas mesas de negociación entre autoridades universitarias y representantes estudiantiles, la administración aceptó implementar un esquema gradual de reducción de cuotas financiado con recursos propios, ante la inexistencia del Fondo Federal para la Gratuidad previsto en la Ley General de Educación Superior.

Así han evolucionado los descuentos
De acuerdo con la Secretaría de Finanzas de la UAEMéx, la política de gratuidad se ha desarrollado en distintas etapas:
- Periodo 2025-A: se aplicó un descuento del 10% en las cuotas universitarias.
- Periodo 2025-B: el beneficio aumentó al 20%.
- Periodo 2026-A: como resultado de las negociaciones con estudiantes, se otorgó un 12% adicional sobre las cuotas ya reducidas, lo que representó un beneficio acumulado cercano al 32% respecto al esquema original.
- Periodo 2026-B: la Universidad sostiene que continúa vigente el descuento del 20% correspondiente a los periodos «B» y analiza la posibilidad de incorporar un beneficio adicional del 3%, aunque todavía no existe una decisión definitiva.
Además de las reinscripciones, la reducción también ha alcanzado otros conceptos universitarios como bonos de cooperación, servicios de laboratorio, talleres, cómputo, material didáctico y diversos trámites administrativos.
¿Por qué surgió el nuevo conflicto?
La inconformidad apareció cuando estudiantes comenzaron a recibir sus referencias de pago para el semestre 2026-B.
Integrantes del Enjambre Estudiantil Unificado señalaron que los montos no reflejan —desde su interpretación— la disminución alcanzada durante el semestre anterior, por lo que consideran que la Universidad incumplió los acuerdos firmados durante las mesas de diálogo.
Los representantes estudiantiles argumentan que los descuentos aplicados en 2026-A generaron una «expectativa legítima» de que la reducción continuaría creciendo de manera progresiva en cada semestre, como parte del camino hacia la gratuidad total.
Por ello solicitaron:
- Una revisión detallada de los recibos de reinscripción.
- Un informe que explique la aplicación de los descuentos.
- La creación de un fondo institucional permanente para financiar la gratuidad.
- Analizar la redistribución de algunos beneficios actualmente destinados a consejeros universitarios.
Incluso presentaron una queja ante la Consejería de los Derechos Universitarios al considerar que podría existir un incumplimiento de los acuerdos alcanzados.

La respuesta de la UAEMéx
La administración universitaria rechazó haber incumplido los compromisos.
La secretaria de Finanzas, Miriam Sierra López, explicó que la diferencia observada por algunos estudiantes se debe a que están comparando dos periodos escolares distintos.
Según la funcionaria, los semestres A y B no tienen la misma estructura de cobro, ya que varían factores como:
- número de créditos inscritos,
- carga académica,
- bonos de cooperación,
- equipamiento,
- servicios específicos de cada espacio universitario.
Por ello, sostuvo que el descuento extraordinario del 12% únicamente fue acordado para el periodo 2026-A, mientras que para los periodos B permanece vigente el beneficio del 20% establecido desde 2025.
La Universidad asegura que si un estudiante compara exactamente el mismo semestre, carrera y carga académica respecto del año anterior, no existe un incremento en las cuotas.
Además, anunció que cualquier caso particular donde se detecte una diferencia bajo las mismas condiciones será revisado individualmente.
Según cifras oficiales:
- ha dejado de percibir alrededor de 117 millones de pesos en ingresos propios;
- atiende a más de 100 mil estudiantes, siendo la quinta universidad pública más grande del país;
- el presupuesto estatal para 2026 aumentó apenas 0.7%, por debajo de la inflación;
- además enfrenta una disminución en recursos federales destinados a infraestructura.
Será en las próximas mesas de trabajo entre autoridades y estudiantes cuando se defina cómo será el pago del semestre 2026-B


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