La tensión en torno a la toma del edificio de Rectoría de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) continúa, pero la institución sostiene que el camino para superar el conflicto es el diálogo. La rectora de la institución, Martha Patricia Zarza Delgado, afirmó que se ha identificado la presencia de detractores externos y actores con intereses particulares, que han buscado influir y tensar al movimiento estudiantil que mantiene tomadas las instalaciones de Rectoría desde el 6 de mayo.
Durante una conferencia de prensa en el Teatro Isabellino en La Casa de las Diligencias, la académica aseguró que estos grupos “no buscan el interés superior de la universidad”, sino prolongar el conflicto para generar desgaste institucional.
Zarza subrayó que su administración ha sostenido más de 50 mesas de diálogo con el estudiantado, conversaciones que calificó como complejas, pero necesarias, para reconstruir la confianza interna. “El diálogo no es un concepto vacío, sino el único camino para resolver diferencias en una comunidad plural”, insistió.
La rectora señaló que, tras meses de análisis y conversaciones públicas, se ha constatado la intervención de actores externos al estudiantado que pretenden incentivar la confrontación y el rompimiento de acuerdos previamente alcanzados.




“Quienes apuestan al conflicto desean ver una universidad fracturada. A ellos les digo con claridad: la ruta es el diálogo y la entrega pacífica del edificio”, sentenció.
Aunque no dio nombres específicos, indicó que estos intereses emergen en contextos de transformación institucional, donde existen resistencias al cambio.
Cinco puntos que vuelven inaplazable la entrega del edificio
Zarza sostuvo que la entrega de Rectoría es necesaria por razones jurídicas, administrativas y de protección al patrimonio universitario, que es considerado histórico.
Entre los aspectos señalados destacan:
- Seguimiento a la denuncia ante la Fiscalía estatal por los hechos del 29 de julio, la cual necesita ser ampliada con testimonios de personas dentro del inmueble.
- Deslinde de responsabilidades administrativas, pues la toma ha impedido concretar procesos de entrega-recepción obligatorios por ley.
- Afectaciones a la comunidad estudiantil, debido al retraso en trámites escolares, entrega de constancias y acceso a información institucional.
- Riesgos al patrimonio, ya que el edificio es del siglo XIX, requiere mantenimiento especializado y resguarda obra histórica, archivos y piezas museísticas.
- Proceso de reconciliación institucional, que requiere cerrar el conflicto para avanzar hacia una vida universitaria estable y participativa.
La UAEMéx advirtió que dentro del inmueble se resguarda documentación académica, administrativa y científica de alto valor, incluyendo expedientes estudiantiles, archivos de posgrado, proyectos financiados por organismos nacionales y colecciones museográficas.
El diálogo sigue siendo la vía
Pese a la presión social para recurrir al desalojo, Zarza descartó acciones de fuerza y reiteró que la universidad insistirá en la entrega pacífica.
“El desalojo genera violencia, y la universidad no puede reproducir violencia. La solución debe ser acordada y restaurativa”, afirmó.
La rectora cerró su mensaje recordando que la consulta universitaria reciente mostró una amplia mayoría a favor de la devolución del edificio, lo que, dijo, debe ser respetado como expresión directa de la comunidad.


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