El Colegio de Ingenieros de México dio a conocer este jueves las reparaciones que necesita el tramo elevado de la Línea 12 de manera urgente.
Luego del percance ocurrido el 3 de mayo en la zona del Metro Olivos, como parte de los resultados del informe de vulnerabilidades del tramo elevado de L12 en el 32 por ciento del tramo analizado se encontraron afectaciones grado B, que señalan situaciones, vulnerabilidades, patologías, daños o deficiencias que deben ser analizadas en un siguiente nivel, o incluso en un nivel 3.
De acuerdo con revolución 3.0 la institución presentó el primero de los tres informes sobre los tramos elevados del Metro de la Ciudad de México a consecuencia del trágico accidente de la Línea 12 acontentecido el pasado 3 de mayo.
Este primer análisis consistió en una inspección visual hecha por 101 especialistas a lo largo de todo el viaducto elevado de la Línea 12, a excepción del tramo derrumbado, para detectar vulnerabilidades.
Entre estas deficiencias, revelaron que se hallaron prácticas “cuestionables” de soldaduras, separaciones insuficientes entre vigas, fisuras en columnas y trabes, así como anomalías en el apoyo de la estructura metálica.
Algunas de ellas podrían haber sido provocadas por el perremoto de 2017. El coordinador del CICM detalló que las evidencias que requieren mayor estudio son:
- Soldaduras al centro del claro (práctica de construcción cuestionable).
- Separación insuficiente de vigas entre ellas y respecto a los cabezales.
- Fisuras en columnas.
- Fisuras en trabes y cabezales.
- Elementos de apoyo de formados o con apoyo parcial (neoprenos).
- Diafragmas colocados deficientemente o inexistentes.
- Inconsistencia por atiesadores horizontales en trabes más cortos que en otras zonas.
Previo a la entrega de este dictamen, se dio a conocer también el “Informe sobre la inspección física nivel 1 del tramo elevado de la Línea 12 del Metro”, elaborado por el CICM. Ambos documentos se liberaron un día después de que se presentó el dictamen preliminar elaborado por la empresa noruega DNV, que apunta a deficiencias constructivas de origen en el tramo elevado a cargo de Carso Infraestructura y Construcción S.A. de C.V. (CICSA), brazo constructor del empresario Carlos Slim Helú.
Dicho informe señaló que, de la revisión ocular del viaducto elevado, en el 68% hay vulnerabilidades grado C, que corresponden al tramo construido por ICA, y en el 32% las vulnerabilidades fueron grado B, correspondientes al tramo CICSA. No se detectaron afectaciones grado A en ningún tramo.
En el tramo construido por Carso se hallaron soldaduras cuestionables, separación insuficiente de vigas, columnas con fisuras superficiales en columnas, trabes y cabezales, diafragmas desalineados en trabes de acero e inconsistencias en atiesadores horizontales.
Con información de Revolución 3.0, el Financiero y Forbes


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