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Violencia y pandemia atacan a la niñez mexiquense

El abandono de la niñez y adolescencia tendrá consecuencias a corto, mediano y largo plazo que pueden ser devastadoras

Durante el 2020, el Estado de México reportó las cifras más altas de homicidios y muertes por coronavirus en la población infantil y adolescente, de acuerdo a un Balance Anual presentado este miércoles por la Red por los Derechos de la infancia en México (REDIM), titulado El año de la sindemia y el abandono de la niñez en México.

En el caso de homicidios cometidos contra personas menores de edad, la cifra fue de 134 casos registrados en la entidad mexiquense, lo que ubica a la entidad detrás de Guanajuato y Michoacán, que registraron 318 y 184 homicidios contra infantes y adolescentes de 0 a 17 años de edad.

La REDIM también alertó de un incremento del 17.7% de los feminicidios ocurridos a nivel nacional, en comparación con el año anterior (2019). De estos, uno de cada seis ocurrió en el Estado de México.

Mayor número de muertes por Covid-19

El año de la pandemia también concentró sus víctimas más jóvenes por coronavirus en la entidad mexiquense. De acuerdo con datos de la Secretaría de Salud, hasta el 4 de diciembre pasado se han reportado 33 mil 721 casos positivos en todo el país, concentrados principalmente en la Ciudad de México, Estado de México y Guanajuato.

Para la Redim, los incrementos son alarmantes, ya que de abril a diciembre se han acumulado un total de 364 fallecimientos, concentrados en el Estado de México, con 53 muertes.

Infancia violentada en todo el país

Desafortunadamente, el Estado de México no es la única entidad con un entorno violento para niñas, niños y jóvenes. El balance detalla que en México, 63 por ciento de las niñas y niños han experimentado al menos una forma de disciplina violenta. El 10 por ciento en edades de 14 a 17 años reporta haber sufrido alguna forma de violencia sexual. En la estadística, las mujeres y niñas son las más afectadas.

Las cifras están relacionadas con el confinamiento. Los principales agresores de las víctimas se encuentran al interior de los hogares y suelen ser los hermanos, la madre y/o el padre. “El confinamiento derivado de las medidas para enfrentar el covid-19 ha agudizado los riesgos de violencia contra niñas, niños y adolescentes”, establece el documento de la organización.

En el año de la pandemia también se registró un aumento en delitos contra niñas, niños y adolescentes: trata de personas, rapto y feminicidio.

En diciembre se dieron a conocer diversos casos de feminicidio infantil en el Estado de México, uno de ellos ocurrió en el municipio de Acolman.

El 14 de diciembre de ese año, una mujer identificada como Dulce Carolina fue detenida por su probable participación en el asesinato de una menor de cinco años de edad, hija de su pareja sentimental.

La Secretaría de Seguridad estatal dijo que la aprehensión de esta persona fue realizada como parte de una investigación iniciada por la Fiscalía luego de que el pasado 8 de diciembre se tuvo conocimiento del fallecimiento de una menor de cinco años de edad, en una clínica ubicada en la colonia Geo Villa Terranova.

El médico de dicha clínica notificó que la pequeña presentaba diversas lesiones en el cuerpo, tanto recientes como anteriores.

Once días antes, un adolescente de 17 años de edad fue vinculado a proceso judicial, al ser acusado de los delitos de feminicidio en contra de sus hermanas menores de 7 y 12 años, así como el delito de lesiones en agravio de su madre. Los hechos ocurrieron en la colonia San Francisco Cuautliquixca, en el municipio de Tecámac.

Un problema de salud con graves consecuencias sociales

“El impacto de la pandemia del covid-19 en la garantía de derechos de la infancia en México tendrá un efecto dominó que aún es difícil dimensionar”, señaló la REDIM. Y advirtió que “las violencias contra la infancia se multiplicaron con el confinamiento”.

El balance también establece que “la idea equivocada de que el virus no afectaba a la niñez y adolescencia, o lo hacía en menor medida, generó que durante la pandemia, el gobierno federal fuera omiso en la atención de la niñez y adolescencia, cuya protección tendió a disminuir, incluso presupuestalmente”.

Debido a que la pandemia ha afectado a la niñez de forma directa e indirecta, la organización llamó al Estado Mexicano a que atienda el problema de salud como una sindemia.

“Las sindemias se caracterizan por interacciones biológicas y sociales entre condiciones y estados, interacciones que aumentan la susceptibilidad de una persona a sufrir daños o empeoran sus resultados de salud”.

El abandono de la niñez y adolescencia tendrá consecuencias a corto, mediano y largo plazo que pueden ser devastadoras, se advirtió en el documento.