disputa por agua

La disputa por el agua y la organización comunitaria de San Francisco Tlalcilalcalpan

Martín Zapi secretario del comité Autónomo de agua potable recorre todas las mañanas las calles y casas de San Francisco Tlalcilalcalpan; ya sea en bicicleta o a pie, dedica al menos cinco horas de su día para convencer a sus vecinos de que aporten sus 50 pesos mensuales para que se garantice el servicio, a la par debe atender los casos de tomas clandestinas, denuncias, o cualquier problema que tenga que ver con las 3 mil 200 tomas de agua en su jurisdicción.

“Nosotros estamos haciendo una labor social para la comunidad, estamos muy interesados en que nuestra comunidad despierte y haga conciencia de que es la vida el agua, no estamos aquí para hacer negocio.”

Por esta labor Martín no recibe un solo peso de salario, sin embargo, su compromiso con la comunidad va más allá de lo económico y todos los días tiene en mente que como comité deben juntar los más de 80 mil pesos que la CFE cobra por la electricidad que emplea su pozo.

“No les cobramos el agua, les cobramos para pagar la luz (…) la ocupamos para que el agua llegue a su casa” explica Leobarda García tesorera del comité de agua quien cuestiona los altos e irregulares costos del recibo de la luz, “el recibo mas barato que hemos pagado es de 85 mil al mes, pero hemos pagado hasta 118 mil; es lo que no nos explicamos si trabajamos igual no sabemos porque a veces nos sube tanto”.

Leobarda tampoco ha recibido salario por los dos años que lleva en estas labores, en parte por esto espera que sus vecinos se comprometan al menos un poco más con sus responsabilidades “La gente no se acerca a pagar, aunque es más barata, se pagan 50 pesos al mes (…) en otros lados donde administra el municipio se paga mucho más”.

Martín y Leobarda no solo enfrentan la indiferencia de algunos sectores de la población con el pago de agua, sino la desconfianza de algunos vecinos que los cuestionan, pero no se involucran en la problemática, y es que la tarea no es sencilla.

En 2018 Tlalcilalcalpan tuvo que pasar cuatro meses sin agua, luego de que CFE cortara el suministro de energía eléctrica para la bomba del pozo con el argumento de un adeudo por 452 mil pesos.

El problema se solucionó hasta que la comunidad se movilizó en la Ciudad de México y exigió a la CFE una explicación profunda de lo que acontecía; resultado de esto se generó un convenio de pago mensual y se inicio un procedimiento jurídico contra quienes en ese momento administraban el comité de agua, pues no realizaron los debidos pagos de la energía eléctrica.

A partir de esto el movimiento social organizado en la actualidad en el Consejo de Gobierno Popular de San Francisco Tlalcicalcalpan, a retomado el tema y buscado salidas conjuntas con el Comité Autónomo de Agua Potable.

Una problemática constante

Lo que vive el comité autónomo de agua potable en Tlalcilalcalpan retrata una situación que se encuentra de manera reiterada en el Estado de México y Valle de Toluca, estudios como  Las comunidades en la administración de sistemas de agua potable: región de los volcanes, Estado de México y Experiencia organizativa y dificultades de los comités autónomos del agua en ixtapaluca, estado de méxico concluyen que las comunidades han tenido y siguen teniendo un papel destacado en la gestión de los sistemas de agua de uso doméstico, siendo capaces de establecer formas de trabajo equitativas entre la población, establecer sistemas de sanciones para todo aquel que no cumpla con las reglas y establecer sistemas de rendición de cuentas.

Sin embargo guiados por otros intereses las autoridades no han fomentado la participación y gestión comunitaria; por el contrario  la falta de disposición del gobierno para darle reconocimiento jurídico a la autonomía de estas instituciones ha ido  de la mano con la intromisión para administrar este recurso, siendo las dificultades financieras uno de los argumentos  que se han empleado para buscar  la municipalización del servicio.

Estos elementos han contribuido a que problemáticas como las de Tlalcilalcalpan se repitan en el Valle de Toluca, en enero Cacalomacán se quedó sin agua por un adeudo de casi un millón de pesos a la CFE,  en el mismo mes San José Chalmita en Tenancingo sufrió un problema similar, mientras comunidades como Calixtlahuaca y San Andrés Cuexcontitlan ya han tenido que enfrentar problemas con el uso de sus pozos y el intento del ayuntamiento por que se municipalicen.

“No le entregues tu alma al diablo (…) vamos a defender el agua, no comparto en nada de la idea de municipalizar el agua. “yo pienso que es un negocio de los municipios, si así nos falta el agua y deben pagar 50 pesos, la situación va a ser peor”, explican los miembros del comité de agua de Tlalcilalcalpan quienes a diario se molestan cuando escuchan a sus vecinos hablar de municipalización. 

La lucha del municipio indígena

“Estamos dispuestos a entregar nuestra vida por defender el agua” señala Martín Zapi, quien hoy forma parte del Consejo de Gobierno Popular de Tlalcilalcalpan en donde han empezado a delinear una forma distinta de administrar sus recursos naturales; al uso del agua por parte de los ayuntamientos al servicio de las empresas, buscan anteponerle la administración social y comunitaria.

“Tenemos el derecho al presupuesto (…) nuestro planteamiento ha sido de que nosotros necesitamos la perforación de otro pozo. CONAGUA nos ha puesto muchas trabas, ellos hacen mención de que somos 15 mil habitantes, cuando eso no es cierto y se lo podemos demostrar” Explica con enojo Martín quien ha sido parte de las mesas de trabajo con la dependencia federal, en donde hasta ahora han acordado la realización de estudios en la zona.

Hasta el momento el Comité Autónomo tiene registro de ocho localidades que no cuentan con el acceso al agua como lo establece la constitución, mientras tanto han denunciado a CONAGUA la extracción ilegal por parte de empresas, “En cuestión de que hay gente que está sacando el agua para venta, es donde decimos que el que es rico si tiene agua y el pobre hay que limitarlo (…)  todo le pueblo se da cuenta de que hay gente que hace negocio con nuestra agua.

El comité esta consiente que solos no podrán avanzar en defender los derechos de las comunidades, por ello  insisten en su llamado para que la población intervenga y se sume a su labor.  “Nosotros estamos firmemente convencidos de que debemos luchar porque nuestra comunidad sea municipio, hemos sido desatendidos por los gobiernos de Almoloya de Juárez (…) vamos a cuidar nuestro bosque, vamos a cuidar nuestra tierra que es fértil, vamos a cuidar nuestra agua, vamos a defenderla, no hay otro lugar a donde nos podamos ir, ¡es aquí y es ahora! y no podemos caer en ese juego de darle el poder a otra gente, nosotros los debemos defender.”  Concluyen los representantes