1.- Si algo va a matar la posibilidad electoral del PRI, es su voracidad insaciable por los recursos públicos.
Imborrable, persiste el sello de la casa: corrupción.
Aún sin superar los costos mediáticos de la Casa Blanca de Peña, los contratos oscuros a Juan Armando Hinojosa, la brutal ferocidad presupuestal y los Duarte y Borgue, el Revolucionario Institucional sigue en esa sendero.
Camina, con descrédito, y amplio handicap en contra, a la elección mas complicada que jamas haya tenido en la entidad, cargando viejos y nuevos escándalos.
2.- Pepe Manzur es multimillonario hasta el infinito y mas allá, creo yo.
La parte medular de esa incalculable fortuna, se amasó en 15 años.
Pastor, Montiel, Peña, Eruviel e Hinojosa, sus enclaves.
La obra púbica, su manjar.
Exhibir hoy un poco de su enriquecimiento, se incrusta directamente en la arena electoral.
No habrá repercusión jurídica, penal o política por el tema.
De hecho el más lastimado aquí podría ser Alfredo Del Mazo.
3.- Si existiera un concurso para premiar al Congreso local más sonso, el nuestro destacaría.
Lo más reciente fue la determinación de la Ley Atenco, que ellos aprobaron al gusto y corte de Eruviel Ávila.
Arreglen su tiradero, fue el mensaje, visto coloquialmente, de la SCJN.
En lo único que se han destacado Cruz Roa y sus muchachos, es en la obediencia ciega.


Síguenos