Alerta por agua contaminada en Huixquilucan se mantiene activa

Veinte días después del derrame, el agua vuelve a circular en Magdalena Chichicaspa, pero sigue sin ser apta para uso; solo sirve para limpiar la red y cisternas.

Veinte días después del derrame de gasolina que contaminó los manantiales de Magdalena Chichicaspa, en Huixquilucan, el suministro de agua se reactivó de forma controlada, pero bajo una advertencia central: el líquido sigue siendo tóxico y no puede utilizarse para consumo humano, higiene ni labores domésticas.

El Comité de Agua Potable Ejidal (CAPEMAC) inició el bombeo hacia los tanques de distribución como parte de una fase técnica de remediación. El objetivo no es restablecer el servicio, sino limpiar la red hidráulica contaminada.

Para los cerca de 35 mil habitantes afectados, esta etapa implica un procedimiento obligatorio. Las indicaciones son directas: abrir llaves y dejar correr el agua durante aproximadamente una hora, permitiendo que fluya hacia el drenaje para arrastrar residuos de hidrocarburo acumulados en tuberías.

El proceso está dividido en tres etapas. La primera, actualmente en curso, consiste en la purga total de la red, en la que el agua no debe almacenarse ni reutilizarse bajo ninguna circunstancia.

La segunda etapa contempla el lavado de cisternas, tinacos y enseres domésticos que hayan estado en contacto con el contaminante. El líquido seguirá sin ser apto para consumo, y los residuos deberán desecharse al drenaje para evitar recontaminación.

La tercera fase, aún sin fecha definida, corresponderá al eventual restablecimiento del servicio, condicionado a la evaluación sanitaria del sistema.

El CAPEMAC emitió una advertencia explícita: el agua “no es apta para cualquier tipo de uso o consumo”. Para garantizar que el flujo alcance toda la red, se solicitó a las viviendas cerrar válvulas una vez concluida la purga, facilitando la distribución hacia zonas pendientes.

Debido a la complejidad técnica de presurizar una red contaminada, la distribución opera bajo un esquema de tandeo estricto por zonas y horarios.

Este operativo es consecuencia del derrame ocurrido el 16 de abril en la autopista Naucalpan-Toluca, donde la filtración de combustible hacia escurrimientos naturales paralizó el sistema de agua potable y detonó bloqueos en la región.

Mientras la población ejecuta la purga en sus domicilios, el Gobierno del Estado de México mantiene la exigencia sobre la empresa concesionaria Autovan para la entrega de kits de limpieza. En paralelo, continúa la solicitud para activar el Plan DN-III-E, ante la incertidumbre sobre los daños ambientales a largo plazo.

El suministro regresó, pero no el servicio. En Huixquilucan, el agua vuelve a correr… pero sigue sin poder usarse.

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