Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, acusó directamente a empresarios y comunicadores de encabezar una campaña de desprestigio en su contra, contra su padre y contra el movimiento de la Cuarta Transformación. En un mensaje difundido desde el Edén, en Tabasco, señaló a los propietarios de medios de comunicación de utilizar espacios informativos para propagar, según su versión, calumnias y desinformación con fines políticos.
Entre las personas que mencionó están Ricardo Salinas Pliego, dueño de TV Azteca; el periodista Carlos Loret de Mola, y Ramón Alberto Garza. A ellos los acusó de participar, coordinar o encabezar una estrategia para afectar su imagen pública y la de López Obrador.
El pronunciamiento ocurre en medio de señalamientos públicos sobre presuntas relaciones de López Beltrán con empresarios y posibles actos de corrupción, entre ellos el llamado huachicol fiscal. En su mensaje, el hijo del exmandatario negó estar involucrado en esos delitos y aseguró que no existen pruebas que lo vinculen con las acusaciones.
López Beltrán señala a empresarios y medios de comunicación
En su declaración, López Beltrán sostuvo que existe una campaña en televisión, radio, periódicos e internet dirigida contra su persona, su padre y el movimiento político que ambos representan. Afirmó que durante años su familia ha sido objeto de campañas de desinformación y calumnias. Dijo que primero los ataques se concentraron en Andrés Manuel López Obrador y que, más recientemente, se han dirigido contra él y otros integrantes de su familia.
Aunque aseguró que anteriormente había decidido no responder a esos señalamientos, justificó su pronunciamiento al considerar que la repetición de acusaciones puede afectar la reputación de una persona, incluso cuando no se presentan pruebas.
El hijo del expresidente atribuyó el origen de esa supuesta estrategia a grupos empresariales que, desde su perspectiva, ejercían el poder político y económico antes de la llegada de Morena al gobierno federal. No se refirió únicamente a los partidos políticos o a los funcionarios de administraciones anteriores, sino a quienes, según dijo, realmente tomaban decisiones: los grandes empresarios y la oligarquía mexicana.

López Beltrán señaló a Ramón Alberto Garza de actuar, según sus palabras, como agente de agencias extranjeras; señaló a Ricardo Salinas Pliego, propietario de TV Azteca, y a Carlos Loret de Mola, a quien acusó de estar al servicio de esos grupos empresariales.
El señalamiento no se limitó a cuestionar el contenido de publicaciones o reportajes. López Beltrán sostuvo que los propietarios de medios forman parte de un grupo de empresarios que, de acuerdo con su interpretación, busca recuperar la influencia política que tenía antes de 2018.
En su mensaje, López Beltrán afirmó que algunos de los empresarios propietarios de medios de comunicación construyeron sus fortunas mediante concesiones gubernamentales, recursos públicos, acuerdos y privilegios otorgados durante administraciones anteriores.

“Con la llegada de la cuarta transformación perdieron sus privilegios, tienen que pagar impuestos, atacar la ley y respetar la soberanía nacional, eso los tiene más que molestos y empecinados en hacer todo lo que esté en su poder para tratar de regresar a nuestro Pais a los tiempos en los que ellos mandaban, en los que solo ellos se beneficiaban del presupuesto publico y cuando podían actuar por encima de la ley.”, expresó
Niega vínculos con empresas de Jorge Amílcar Olán y huachicol fiscal
López Beltrán negó tener relación con esas actividades y rechazó que él o su familia mantengan sociedades, utilicen prestanombres o trafiquen influencias para obtener beneficios económicos. También negó cualquier participación en el llamado huachicol fiscal, una modalidad de contrabando de combustibles que ha sido objeto de investigaciones y señalamientos públicos en México.
En su declaración aseguró que no tiene relación con esos delitos y acusó que su nombre ha sido incluido en esas controversias como parte de la supuesta guerra sucia.
“No somos iguales, no somos traficantes de influencias ni participamos en ningún acto de corrupción”, sostuvo.

El hijo del expresidente también afirmó que quienes lo acusan no han presentado pruebas para demostrar las presuntas relaciones de complicidad o los beneficios económicos que se le atribuyen. “No han presentado ni una sola prueba, todo es tirarnos lodo”, puntualizó
Al final de su pronunciamiento, López Beltrán defendió el legado político de su padre y aseguró que los ataques también buscan afectar a Andrés Manuel López Obrador. Sostuvo que los grupos empresariales a los que responsabiliza de la campaña pretenden regresar al modelo político y económico anterior a 2018, cuando, desde su perspectiva, una minoría concentraba los beneficios del presupuesto público y podía actuar por encima de la ley


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