La inteligencia artificial, el monitoreo de cámaras y el análisis de información son algunas de las herramientas que utiliza el Centro de Control, Comando, Comunicación, Cómputo y Calidad (C5) del Estado de México para atender emergencias, identificar vehículos y personas relacionadas con hechos delictivos y mejorar la coordinación entre corporaciones de seguridad.
Durante una visita por parte de AD Noticias a las instalaciones del centro de mando, Hugo Ulisses Barajas Duran, encargado de despacho y titular del C5 (Centro de Control, Comando, Comunicación, Cómputo y Calidad) del Estado de México, explicó que la incorporación de tecnología permite optimizar los recursos policiales mientras avanza la formación de nuevos elementos, un proceso que puede tomar cerca de un año desde el reclutamiento hasta su incorporación a las labores operativas.
Explicó que actualmente el C5 trabaja con herramientas de inteligencia artificial para analizar las llamadas y priorizar aquellas que requieren atención inmediata, además de integrar en una misma plataforma información sobre los reportes ciudadanos, la ubicación de las patrullas y el funcionamiento de las cámaras.
La intención, indicó, es reducir los tiempos de respuesta y facilitar el intercambio de información entre las áreas operativas, de análisis criminal y las corporaciones que participan en la atención de una emergencia. En ese sentido, para atender el alto índice de desapariciones, fue anunciado durante el recorrido que el lunes 3 de noviembre comenzarán a utilizar IA para agilizar la búsqueda de personas desaparecidas.

Tecnología para fortalecer las investigaciones
Castañeda destacó que el uso de cámaras corporales, sistemas de identificación y videovigilancia también puede contribuir a documentar hechos delictivos y aportar elementos para las investigaciones; en cuestión de segundos se puede identificar a una persona, automóvil o monitorear una zona, incluso dentro del transporte público, lo que permite la acción inmediata.
“Tenemos el audio, el GPS y la visualización en tiempo real para ver lo que está ocurriendo”, aseguró.
Sostuvieron que las herramientas tecnológicas pueden ayudar a reconstruir lo ocurrido y aportar información para identificar a posibles responsables de los delitos, sin embargo, precisaron que la tecnología debe acompañarse de procedimientos de investigación y de la participación de las autoridades correspondientes, pues la identificación de una persona no sustituye por sí misma los elementos necesarios para presentarla ante la justicia.
El funcionario también resaltó la colaboración con empresas privadas y la sociedad para ampliar el acceso a imágenes y otros datos que puedan contribuir a esclarecer hechos delictivos.
“Hace quince días tuvimos un acercamiento con la comisión de instituciones privadas escolares, vinieron de Toluca y Metepec, y estamos haciendo esa interconexión, con instituciones públicas tenemos 18 mil que están interconectadas mediante el sistema de código C5, esa estrategia viene de antaño y se va sumando año con año, en escuelas privadas son alrededor de 800 o 900 las que están conectadas.” Mencionó Barajas Durán, indicando que algunas son con cámaras y otras con botones de pánico.



Extorsión digital, uno de los nuevos desafíos
Entre los retos de seguridad, Castañeda mencionó la extorsión y las nuevas modalidades delictivas relacionadas con el uso de herramientas tecnológicas.
Señaló que la Policía Cibernética y las áreas de análisis criminal trabajan para identificar conductas como el robo de cuentas de WhatsApp y redes sociales, así como la suplantación de identidad mediante la cual algunas personas se hacen pasar por funcionarios públicos para cometer extorsiones.
Barajas Durán advirtió que la inteligencia artificial también plantea nuevos desafíos, debido a las posibilidades de utilizarla para imitar identidades o facilitar engaños, pero reconoció que ha sido una herramienta que les ha ayudado en la acción inmediata cuando un delito es reportado, ya que la IA del C5 Ceci, está programada para detectar datos en cuestión de segundos.
Igualmente, mencionaron que por medio de su IA han logrado detectar llamadas de broma, lo que permite a los cuerpos de seguridad descartar y accionar de manera más adecuada. En ese sentido, comentaron que el 85 % de las llamadas que suelen recibir no son emergencias verdaderas, y con Ceci han logrado poder identificar la voz de quienes se encuentran detrás del teléfono y analizar elementos como risa o tono de voz para detectar a quienes realmente necesitan ayuda.

Búsqueda de personas
Como parte de las nuevas estrategias del C5, a partir del 3 de noviembre se instalará una mesa permanente de búsqueda de personas, en coordinación con la Comisión Nacional de Búsqueda, la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de México, la Fiscalía General de Justicia estatal y la Marina.
El encargado de despacho del C5 explicó que este mecanismo permitirá compartir información en tiempo real y facilitar el acceso a las herramientas tecnológicas del centro de mando para agilizar la localización de personas desaparecidas.
“Va a ser en tiempo real la coordinación, van a tener acceso a todo lo que acabamos de ver por una búsqueda más expedita, desde que emiten el boletín, que inicie la búsqueda desde que llega la llamada, empezar a buscar bases de datos, empezar a buscar cámaras y que tenga acceso libre, sin burocracia”, señaló.
De acuerdo con el funcionario, la intención es que la búsqueda comience desde el primer reporte sin esperar a que concluyan los procedimientos administrativos entre las instituciones para que esta tecnología ayude en la identificación y rastro inmediato de personas desaparecidas.
Con esta estrategia, el C5 busca incorporar sus herramientas de inteligencia artificial, monitoreo y análisis de información a los procesos de localización, para reducir los tiempos de respuesta y fortalecer la coordinación entre las autoridades para reducir esta problemática que afecta a la población mexiquense.
En conjunto, las estrategias del C5 buscan aprovechar la tecnología para mejorar la atención de emergencias, fortalecer las investigaciones y agilizar la búsqueda de personas desaparecidas. Sin embargo, su efectividad dependerá de la coordinación entre las instituciones, el acceso oportuno a la información y la capacidad de convertir los datos obtenidos mediante inteligencia artificial y videovigilancia en acciones concretas de seguridad.


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