El sector empresarial del Estado de México expresó su rechazo al nuevo impuesto por descargas de agua residuales que el Ayuntamiento de Toluca pretende aplicar a comercios, servicios e industrias. La medida, denunciaron, representa una “doble tributación” y podría impactar gravemente la operatividad de las unidades económicas en la capital mexiquense.
Mauricio Massud, presidente del Consejo de Cámaras y Asociaciones Empresariales del Estado de México (CONCAEM), informó que el pasado 29 de septiembre sostuvieron una reunión con el organismo del agua del municipio, donde se les explicó la nueva disposición. Sin embargo, dijo, el encuentro dejó más dudas que certezas.

“Tuvimos una reunión el 29 de septiembre con el organismo del agua. Nos dieron ahí alguna justificación, alguna interpretación jurídica desde la parte de ellos, situación que todavía nosotros estamos revisando, porque no solamente afecta a la industria, afecta al comercio, al servicio, al pequeño, al mediano y al grande. Sí vemos como un tema recaudatorio que no es muy transparente, que no es muy claro.”
El nuevo gravamen —que el gobierno municipal argumenta fue autorizado desde 2015, pero nunca se aplicó— equivale, según los empresarios, a un cobro adicional del 61% sobre el consumo de agua. “Ya se paga un drenaje, ya se paga una cantidad de agua y ahora quieren tasar al 61% parejo para todos”, explicó Massud.
“No entendemos el cobro”
El dirigente empresarial señaló que la medida es injusta y pone en riesgo la estabilidad de las empresas, especialmente en un contexto económico adverso.
“La condición económica no es la mejor para que finalmente se haga una carga recaudatoria. Es un impuesto que comentaron supuestamente ya está autorizado desde 2015, nunca se ha cobrado. Nosotros lo entendemos como una doble tributación.”

Massud cuestionó además la falta de comunicación entre el municipio y el sector productivo. Según dijo, las autoridades locales no han sostenido más acercamientos desde aquella reunión, mientras que algunas empresas ya han recibido recibos con el nuevo cobro.
“Ya tenemos unidades económicas afectadas con recibos donde cobran y tasan a libre albedrío de la autoridad. La petición es transparencia, claridad y cuidar las fuentes de empleo, porque chicas, medianas y grandes han tenido años complicados para poder estar operando de manera regular.”
Riesgo de cierres en el primer cuadro
El presidente de CONCAEM advirtió que el nuevo impuesto podría tener consecuencias directas sobre el comercio toluqueño.
“Se va a volver un momento insostenible y no quisiéramos ver más cortinas cerradas como las que hay en el primer cuadro de la capital. Queremos reactivar la economía, generar empleo, pero eso no se logra con este tipo de situaciones.”
Massud recalcó que el sector formal “siempre cumple y paga sus impuestos”, por lo que imponer una nueva carga fiscal “sin diálogo ni metodología” amenaza la competitividad de la ciudad. En Toluca, estimó, existen alrededor de 17 mil unidades económicas, que representan cerca del 10% de las empresas afiliadas a CONCAEM en el Estado de México.

La organización pidió al municipio y al gobierno estatal instalar una mesa de diálogo urgente para revisar la legalidad del cobro y definir criterios claros sobre su aplicación.
“No puede haber una adhesión unilateral, autoritaria y sin consultar a los afectados. Esto no deja claridad, no deja legalidad. Es una doble tributación y no sabemos a dónde se utilizarían los recursos.”
Por ahora, el sector mantiene su postura de rechazo. Los empresarios esperan una respuesta del presidente municipal y del área de Desarrollo Económico, que no se han vuelto a comunicar desde la reunión inicial. “Queremos recuperar la productividad, no ahogarla con impuestos”, concluyó Massud.


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