Santa Cruz Ayotuxco, Huixquilucan, Estado de México. Al construir la autopista Toluca-Naucalpan el paso de los manantiales fue interrumpido; en una de las zonas que abarca, para permitir el flujo, la empresa Teya –filial de Higa encargada de la construcción– colocó un par de tubos que con las lluvias de días pasados se taparon.
El agua se acumuló y la empresa desazolvó uno de los tubos: la presión del agua acumulada derribó algunos árboles, se llevó algunas rocas e hizo crecer el cauce del Río Grande donde, más abajo, las mujeres, acompañadas por sus hijos, van a lavar.

Aunque, por poco –dicen– la corriente no se llevó a nadie, la gente está preocupada por esa situación en específico y también por el futuro; afirman que la empresa mencionó haber avisado el comisariado pero éste no lo comunicó a la gente; además consideran que con el paso del tiempo esto podría repetirse y empeorar.
El agua también pasó por encima de la autopista en construcción, reblandeciendo la arena y tierra acumulada en ambos lados del cruce carretero; temen que a la larga se genere un socavón.
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Patricia Berber, integrante el Comité de Rescate Ambiental de Santa Cruz Ayotuxco considera que además de que la construcción se está llevando a cabo sin el consenso de la población, estas situaciones afectan a la comunidad y al territorio que habitan pues hay una evidente afección al medio ambiente y, también, a la fauna.
Un caso específico es el que recientemente empezaron a realizar con ajolotes de la zona, los cuales fueron identificados como ambystoma taylori, según explicó la bióloga Zugey Chi, asesora del Comité de Rescate ambiental, quien también mencionó que este ajolote es una especie endémica cuyo único registro previo está en el norte de Puebla; los ajolotes han sido monitoreados por gente de la comunidad y el primer refugio fue arrasado por la corriente de agua liberada luego del taponamiento de los tubos, hasta el momento, luego del suceso, no han visto más ejemplares.

La construcción de la autopista Toluca-Naucalpan comenzó en 2007, es un megaproyecto que ha causado tantas resistencias como divisiones entre las poblaciones que afecta; ha habido amparos: para Ayotuxco, el 7 de marzo de 2019 se otorgó la suspensión definitiva de las obras a un recurso interpuesto en noviembre de 2018, con el argumento de defensa del derecho humano de acceso al agua y porque la captación de agua del bosque resulta favorable a los sistemas comunitarios, sin embargo, en esta comunidad las obras nunca han sido completamente suspendidas.
La autopista en construcción fracciona el ecosistema: su paso parte los cerros, interrumpe el flujo de los manantiales, rompe la ruta sagrada de las comunidades originarias y afecta la flora y la fauna; es un megaproyecto que avanza atravesando San Francisco Xochicuautla, San Lorenzo Hutzizizlapan y Santa Cruz Ayotuxco.
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