Una casa de adobe reducida a lodo, la vida de Perla tras lluvias en Toluca

Sin techo, sin certeza y con ayuda de familiares, Perla y su familia enfrentan la reconstrucción de su vida
septiembre 9, 2025

Sobre la calle Miguel Hidalgo, esquina con Fernando Montes de Oca, en la delegación Constitución Toltepec de Toluca, el domicilio número 58 apenas conserva la mitad de sus muros en pie. La casa de adobe, construida hace dos décadas, colapsó el 8 de septiembre y hoy solo queda un baño erguido, entre montones de lodo y agua estancada.

Fotografía: Captura de pantalla Google Maps antes del siniestro.

Perla, ama de casa, recuerda cómo el agua comenzó a subir desde el viernes 5 de septiembre: “Primero me llegaba a los tobillos, luego a las rodillas”, dice. Ante el riesgo, decidió trasladar algunos objetos a una casa que le prestaron, lo que evitó que documentos, uniformes y colchones se perdieran bajo el lodo.

En la visita realizada por AD Noticias, bomberos aún levantaban escombros entre muebles mojados, vigas caídas, cobijas, peluches y un álbum de fotografías donde había quedado plasmada la historia de la familia que un día habitó ahí. Hoy, las imágenes apenas se distinguen bajo las manchas de humedad y el polvo.

El colapso ocurrió entre las cinco y seis de la tarde, cuando nadie estaba dentro, lo que evitó una tragedia mayor. Perla se enteró por la llamada de sus vecinos, pero la ayuda tardó en llegar: bomberos y Protección Civil arribaron hasta la mañana del 9 de septiembre, alrededor de las nueve.

Una ayuda insuficiente

El domicilio albergaba a cinco integrantes: madre, padre y tres hijos. El padre y uno de los hijos trabajan como obreros en una fábrica, mientras que las dos hijas estudian. Una de ellas, en lugar de levantar libretas o lápices, rescató muebles, ropa y lo que quedaba de la cocina y la sala.

Ahora, el inmueble es inhabitable. “No tengo una casa donde vivir”, lamenta Perla. Con ayuda de familiares intenta resguardar los pocos electrodomésticos que sobrevivieron casi milagrosamente bajo los escombros, aunque no tiene dónde colocarlos.

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Lo que más duele, dice, no es solo la pérdida material: “Del gobierno lo único que recibí fueron dos despensas y tres cobijas. Nada más. Aquí he estado cuidando entre el lodo, porque cuando vienen las autoridades es solo a sacarse fotos”. Relata que esperaba la presencia del alcalde de Toluca, Ricardo Moreno, pero lo único que obtuvo fueron imágenes tomadas por funcionarios que después circularon en redes sociales.

derrumbe casa Toluca
Fotografía: Captura de pantalla Facebook

El discurso oficial

El alcalde de Toluca, Ricardo Moreno, informó que recorrió casa por casa la colonia La Constitución Totoltepec, una de las zonas más golpeadas por el desbordamiento del canal con el mismo nombre, que anegó decenas de viviendas entre 30 centímetros y un metro de aguas negras.

Explicó que esta colonia recibe el 80 % del agua pluvial que desciende de los ríos y canales del Valle de Toluca, lo que la convierte en un punto crítico durante la temporada de lluvias. En los últimos nueve días, se registró una acumulación de 279,8 milímetros de precipitación, equivalentes al 35 % del promedio anual.

Para contener la emergencia, el Ayuntamiento desplegó camiones vactor, más de 5 mil costaleras y reforzó el Cárcamo La Constitución con cuatro bombas de la Comisión del Agua estatal y de la Conagua. Las brigadas realizaron labores de limpieza en canales y coladeras, así como desazolve en los ríos Tejalpa, Verdiguel y Totoltepec.

El Sistema DIF Toluca instaló un módulo de atención médica y psicológica en la zona. En la primera jornada se ofrecieron 20 consultas odontológicas, 28 de medicina general y se entregaron medicamentos gratuitos. Además, fueron canalizados cuatro casos vulnerables. Al mismo tiempo, el Organismo Agua y Saneamiento mantuvo en operación una planta purificadora para garantizar el acceso a agua potable.

Una colonia bajo riesgo permanente

La Constitución Toltepec es un punto especialmente vulnerable. Sus vecinos viven cerca del Río Lerma y del Tejalpa, además de estar rodeados por zanjas mal atendidas que cada temporada de lluvias se desbordan y convierten las calles en canales de lodo.

Con un gasto familiar de alrededor de $2 500 pesos semanales, la reconstrucción parece un camino incierto. En medio de la vulnerabilidad que enfrentan cientos de familias en esta zona, Perla resume lo que vive:

“Todo es material, pero no quita que duela”.

El caso de esta casa reducida a escombros revela más que una tragedia particular: muestra cómo las lluvias no solo arrasan con viviendas, sino también con la confianza en unas instituciones que llegan tarde, se van pronto y dejan tras de sí únicamente promesas y fotografías.

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