A casi tres meses del homicidio de Toñito, la familia convocó a la comunidad de San Pedro Zictepec para informar sobre los avances en la investigación. Estaba previsto que concluyera a finales de junio, pero el abogado Edgar Embris Vázquez explicó que, en la audiencia celebrada el 29 de junio, se solicitó una prórroga que podría extenderse hasta tres meses más.
No obstante, indicó que las partes involucradas pactaron un acuerdo para finalizar el próximo 24 de agosto.
Frente a la casa del menor se reunieron unas 50 personas, en su mayoría con rostros serios y silenciosos. “Ahorita somos pocos”, comentó una vecina.
Los asistentes escucharon con atención las declaraciones del abogado. AD Noticias entrevistó a la abuela de Toñito, quien compartió conmovida: “No solo era mi nieto, era mi hijo”. Con los ojos llenos de lágrimas, añadió: “Ha sido una situación muy difícil, siempre me va a doler mi niño, era mi compañía”.
















Durante la asamblea vecinal, algunas personas expresaron su temor de que el acusado pudiera quedar en libertad, mientras que otras manifestaron dudas sobre el rumbo del proceso legal.
Tanto el abogado como la abuela reconocieron que este caso ha llevado el curso gracias a la movilización de la comunidad, que desde la desaparición del menor ha estado presente, vigilante y solidaria.
El caso
Toñito tenía nueve años. Vivía en San Pedro Zictepec, una comunidad en el Estado de México, bajo el cuidado de su abuela y junto a su hermano mayor. El 19 de marzo, el niño salió de casa para ir a jugar videojuegos con un vecino. Horas después, no regresó.
Al día siguiente, su cuerpo fue hallado sin vida dentro de un tinaco, a solo unos metros de su hogar. El presunto responsable: Mario Andrés “N”, el mismo vecino que solía rentar consolas desde su domicilio y que participó activamente en la búsqueda del menor.
La desaparición de Toñito movilizó a la comunidad. Vecinos y familiares bloquearon carreteras y activaron campanas para alertar a la población. Fue un testimonio vecinal el que llevó a las autoridades al domicilio de Mario “N”.

Al ingresar, guiados por la madre del propio sospechoso, encontraron el cuerpo del menor cubierto con plástico. La Fiscalía del Estado de México determinó que murió por asfixia mecánica.
En un primer momento, Mario “N” fue detenido por portación de arma blanca, pero días después se le dictó prisión preventiva por el homicidio del niño. El 25 de marzo, una jueza en los Juzgados de Tenango del Valle lo vinculó a proceso por homicidio calificado y abuso sexual, tras la presentación de pruebas por parte del Ministerio Público.

La defensa del acusado ha intentado justificar su conducta alegando problemas mentales, lo que ha encendido aún más la indignación entre los habitantes de Zictepec. Martha, la abuela del menor, denunció que otras familias han comenzado a revelar posibles casos de abuso por parte del mismo individuo.
“Lo encubrieron durante años”, afirman los vecinos. Algunos incluso aseguran que los familiares del imputado han intentado minimizar el caso o presumido que “con dinero saldrá libre”.




Hoy, Mario “N” permanece recluido mientras avanza la investigación. La comunidad exige justicia no solo para Toñito, sino para todas las infancias silenciadas.



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