La Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México clausuró un tiradero de basura en Tlalmanalco, luego de años de operación documentada en la zona del Camino Viejo a San Pedro, donde habitantes han reportado quema de residuos, ingreso de camiones y riesgos ambientales para colonias cercanas.
El predio se ubica en las coordenadas 19°13’05.67″N, 98°46’46.09″W. En el Atlas de Riesgos 2023 de Tlalmanalco, elaborado por el propio municipio, el sitio aparece referido como “tiradero de basura”, lo que confirma que su ubicación ya estaba identificada en documentos oficiales antes de la intervención de PROPAEM.
La intervención ocurrió después de reportes por acumulación y quema constante de basura. La actividad del tiradero ha sido relacionada con emisiones de humo, malos olores, presencia de residuos expuestos y posibles afectaciones al suelo, el aire y la salud de habitantes de la zona.

Basurero sigue operando pese a clausura
Aunque el predio fue clausurado, con el paso de los días, personas que viven en las inmediaciones reportaron que, el sitio continúa con actividad parcial después de la colocación de sellos, principalmente durante la madrugada. De acuerdo con esos reportes, disminuyó el movimiento de vehículos, pero camiones de carga habrían seguido ingresando al lugar.
El caso no se limita a la clausura. La revisión de antecedentes muestra que Tlalmanalco ya había sido observado por problemas relacionados con tiraderos a cielo abierto. En noviembre de 2019, la PROPAEM informó la clausura de sitios de disposición final en Tlalmanalco y Cocotitlán, debido a que operaban sin manifestación de impacto ambiental y sin infraestructura adecuada para evitar afectaciones al suelo y al agua.

Ayuntamiento desconoce su existencia
Ese antecedente coloca el caso actual dentro de una problemática en el manejo de residuos del municipio. Cinco años después de aquella intervención, el Atlas de Riesgos municipal seguía identificando un tiradero de basura en la zona del Camino Viejo a San Pedro, y en 2026 la autoridad ambiental volvió a intervenir el sitio.
La operación del predio también abre una línea de investigación sobre su administración y sus permisos. En las denuncias públicas relacionadas con el caso se ha referido que el Ayuntamiento de Tlalmanalco no tendría registros, constancias ni autorizaciones ambientales del tiradero. Hasta ahora, queda pendiente que la administración municipal precise públicamente el estatus legal del predio, su posible relación con la disposición de residuos del municipio y el destino actual de la basura recolectada.
El sitio ha sido identificado por habitantes como punto de disposición de residuos de Tlalmanalco. También se ha documentado, a partir de testimonios de trabajadores y reportes locales, que al predio habrían ingresado desechos provenientes de otros municipios, entre ellos Juchitepec, Valle de Chalco y Miraflores. Esa información deberá ser verificada por las autoridades ambientales y municipales como parte del procedimiento.

Amenazas por denunciar el basurero
La investigación también incluye un componente de riesgo para quienes han dado seguimiento al caso. A partir de las denuncias públicas sobre el tiradero se han registrado amenazas de muerte contra personas que documentan la operación del sitio, mensajes con información personal de denunciantes, cierres de paso por vehículos con vidrios polarizados, reportes de detonaciones de arma de fuego y la quema de un vehículo durante la madrugada.
Hasta ahora, no hay información pública que establezca responsabilidades por esos hechos ni una relación directa entre todos los eventos, por lo que deberán ser investigados por las autoridades competentes. Sin embargo, forman parte del contexto de presión reportado por vecinos que han denunciado la operación del tiradero.
En las inmediaciones del sitio se ubican planteles educativos referidos en la documentación vecinal, entre ellos la primaria “Miguel Hidalgo” y los jardines de niños “Celestín Freinet” y “Gabriela Mistral”. La cercanía con zonas habitadas y espacios escolares es uno de los elementos considerados en los reportes sobre posibles afectaciones por humo y residuos expuestos.

Autoridades deberán tomar cartas en el asunto
La clausura no resuelve por sí sola el manejo de los residuos. La autoridad ambiental deberá determinar si el predio cuenta o no con permisos, si existió daño ambiental, si procede un plan de saneamiento, retiro de residuos o medidas de remediación, y si habrá sanciones administrativas para quienes resulten responsables de la operación.
La Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos establece que los municipios tienen atribuciones en la recolección, traslado, tratamiento y disposición final de los residuos sólidos urbanos. Por ello, además del procedimiento ambiental, el Ayuntamiento deberá aclarar cuál será la ruta formal para el manejo de la basura generada en Tlalmanalco después de la clausura.
Entre los puntos pendientes quedan la identificación de los responsables del predio, la existencia o ausencia de autorizaciones ambientales, el origen de los residuos depositados, el destino actual de la basura municipal y las medidas que aplicará PROPAEM para evitar que el sitio continúe operando.


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