Color de piel determinante en la jerarquía social 

Toluca, México; 20 de agosto de 2019. La discriminación en México es tanto una acumulación de desventajas que se agranda con el paso de los años, como una práctica que, a pesar del tiempo, persiste. En ese sentido, hablar una lengua indígena, ser mujer u hombre, así como el color de piel son factores que […]

Toluca, México; 20 de agosto de 2019. La discriminación en México es tanto una acumulación de desventajas que se agranda con el paso de los años, como una práctica que, a pesar del tiempo, persiste. En ese sentido, hablar una lengua indígena, ser mujer u hombre, así como el color de piel son factores que alimentan la desigualdad en el país, según el informe Por mi raza hablará la desigualdad, elaborado por Oxfam México.

Educación 

Por esa vía, el estudio de Oxfam México reveló que 43.2 por ciento de las personas que hablan alguna lengua indígena no completaron la escuela primaria; en contraste, solo 6.2 por ciento de este sector logró acceder a estudios superiores.

El informe también observa que el color de la piel representa un gradiente de desigualdad en el nivel de escolaridad, sobre todo para quienes tienen piel de colores oscuros: 21.4 por ciento no logró terminar la escuela primaria y solo el 11.7 por ciento ha tenido acceso a estudios universitarios.

Sin embargo, el panorama educativo para las mujeres se agrava pues quienes tienen padres hablantes de una lengua indígena presentan un riesgo 70 por ciento mayor de no terminar ni siquiera la primaria. Pero si las mujeres son quienes hablan alguna lengua indígena, este riesgo aumenta 370 por ciento. 

[jprel]

Ocupación 

En ese rubro, el estudio elaborado por Oxfam señala que el 55.2 por ciento de los hablantes de lenguas indígenas eran trabajadoras de baja calificación, y solo el 7.4 por ciento son empleadoras o se encuentran en alguna posición directiva, profesional o es técnica de la clase de servicios. 

Mientras que las desigualdades en el aspecto ocupacional asociadas con el tono de piel afectan especialmente a las mujeres: aquellas cuya piel es de tono oscuro tienen una probabilidad 32 por ciento mayor de estar en posiciones laborales de menor jerarquía que quienes tienen piel blanca. 

De acuerdo con las líneas anteriores, se podría deducir que hablar una lengua indígena y tener un tono de piel oscuro genera mayores desventajas de trabajo para las mujeres. 

Riqueza material 

Según el documento preparado por Oxfam, entre más familiaridad tienen las personas con las lenguas indígenas, menor es su probabilidad de tener alguna ventaja económica. En ese sentido, el 63.9 por ciento de quienes hablan alguna lengua indígena pertenece al sector económico más bajo y solo 2.9 por ciento se ubica en el más alto. 

Asimismo, las brechas para acumular riqueza material se acrecientan para las personas con tonos oscuros: los hombres tienen una probabilidad estimada 28 por ciento menor y las mujeres 45 por ciento menor de alcanzar ingresos superiores, esto con relación a quienes tienen tonos claros de piel. 

En el aspecto económico, el origen socioeconómico tiene una asociación de mayor magnitud que las características étnico-raciales y, por esa vía, hay pocas diferencias entre mujeres y hombres. 

El informe Por mi raza hablará la desigualdad concluye que las personas hablantes de lenguas indígenas, las que se autoadscriben como indígenas, negras o mulatas, y quienes tienen tono de piel más oscuro, presentan menos probabilidades de alcanzar la educación superior, las posiciones ocupacionales de mayor jerarquía o un nivel de riqueza elevado. 

Además, aunque públicamente se insista en que todos los mexicanos tienen las mismas posibilidades, "la desigualdad de oportunidades de hoy todavía se alimenta de la discriminación y el racismo del pasado." 

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