Como se ha señalado en el artículo anterior, el comportamiento electoral metropolitano tiene para el caso local características que lo convierten de nuevo en una singularidad: de los 9 estados que tendrán la renovación de su gubernatura este año, encontramos que sus ciudades capitales concentran la mayor proporción de electores como se aprecia en el cuadro siguiente:


*Elaboración propia con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y del Instituto nacional electoral (INE). Centro de Planeación Estratégica y Prospectiva Política, S.C.
Para el caso del Estado de México resulta algo similar cuando se suman los electores de Ecatepec y Nezahualcóyotl que representan el 20.93% de la lista nominal de la entidad, y juntos representan 2,481,192 electores de acuerdo a la lista nominal expedida por el INE; sin embargo, a diferencia de la mayoría de las entidades, por el volumen de votos que aporta el estado a la suma nacional, los triunfos son tan relevantes como los segundos lugares en las 10 grandes ciudades que concentran el 70% del electorado estatal y 30 distritos locales (algunos de ellos compartidos) así como 19 federales, con lo que la verdadera competencia desde el puno de vista estratégico se dará en estas 10 ciudades:


*Elaboración propia con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM). Centro de Planeación Estratégica y Prospectiva Política, S.C.
Un enfoque territorial como el que aquí se sugiere tiene al menos dos grandes planteamientos o preguntas pertinentes: ¿qué conviene ganar más; municipios o distritos?, y segundo, ¿cuáles son esos objetivos por alianza? En ese sentido, parece claro que mientras para la coalición de gobierno su máxima prioridad constituye obtener un alto número de triunfos a nivel distrital, para sus opositores los objetivos son similares pero con diferentes énfasis.
Para el Frente por México la prioridad es aumentar el número de Ayuntamientos y representación legislativa para procurar incentivos internos a su militancia, llevando al mismo tiempo una fuerza capaz de negociar en el plano local con el partido en el poder.
Morena tiene todo para ganar, pues cualquier incremento en el número de triunfos municipales representaría un mayor poder político para el partido. Si retiene, como se espera, el municipio de Texcoco, será un triunfo suficiente pues el objetivo prioritario será hallar la mayor proporción de votos que le sumen a Andrés Manuel en la competencia presidencial.
Sin embargo, las cosas comienzan mal para Morena en el Estado de México. En una prolongada sesión del consejo general del IEEM sólo logro presentar 110 planillas correspondientes y debido a los constantes cambios de último momento los bloques de competitividad se han modificado y ahora se tendrá que hacer un nuevo cálculo que pone en riesgo otro buen número de planillas. La improvisación y los escándalos en los municipios son las principales limitantes para el partido, lo que supone un costo político que aún no se puede evaluar.


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