El cambio de rol de la mujer hace replantear su actuar hasta generar un ámbito nuevo y moderno donde pueda desarrollarse en diversas dimensiones como el crecimiento profesional, el desarrollo laboral, formar una familia, etc.
La conciliación entre la vida familiar y laboral como derecho genera un cambio que es difícil de adaptarlo a una sociedad sobre todo al momento de romper paradigmas en un entorno profundamente machista, porque al exigir un derecho por parte de una persona, a la otra le toca ceder en otro campo como privilegios o prerrogativas, en este caso sería al cónyuge o pareja y al patrón.
Lo cierto es que la sociedad donde vivimos está cambiando, pero los cambios no necesariamente son positivos, por ello hay que propiciarlos; el aumento de la violencia es consecuencia de un aparente abandono de los menores de edad por parte de sus familias, quienes al enfocar toda su energía en trabajar largos periodos de tiempo para sobrellevar o mejorar su situación económica, han dejado a los menores al cuidado de otras personas que no tienen el ánimo o la capacidad de educar o en otros casos al cuidado de un aparato televisivo cuya programación no está realizada para la formación en valores o en programas educativos.
Urge tener una legislación y propiciar una nueva cultura que busque acercar más a las personas, no importando a que se dediquen, pues el interés superior debe girar en torno a la dignidad de ellas, generando una nueva cultura laboral, para ello se tendrán que observar y revalorar salarios, jornadas laborales, corresponsabilidad entre los empleados y patrones, utilizar más tecnologías informáticas y en el hogar un nuevo reparto de tareas domésticas; en pocas palabras una mayor facilidad de compaginar el trabajo con la familia.
Casos exitosos como Noruega deben ser tomados en consideración, al igual que los esfuerzos realizados en España en esta materia, mientras que en Chile y Argentina lo están realizando solo algunas empresas; y en México ¿qué esperamos para hacer de ello una realidad?, el beneficio es para todos sin excepción alguna ¿no crees?
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