La mala calidad del aire en el Estado de México se origina por las emisiones del parque vehicular privado y un transporte de carga excesivo, alertó en entrevista el coordinador de Ciudades Sustentables de Greenpeace México, Carlos Samayoa.
Greenpeace ganó en julio un amparo por “la forma en que el Estado de México declara contingencias ambientales”, pues se basa en umbrales muy altos que no están establecidos por las normas oficiales mexicanas y la calidad del aire en la entidad esta más deteriorada de lo que arrojan los índices oficiales de la Secretaria de Medio Ambiente. Por lo anterior, el Edomex está obligado a emitir las alertas de contingencia de acuerdo con los niveles oficiales para que la población sepa que su salud está en riesgo, explicó.
En su opinión, es necesario que se tomen medidas más rigurosas de comunicación a la población sobre la cantidad de contaminantes que existen en el aire y para restringir actividades automotrices e industriales cunado los límites tolerables sean rebasados.
Añadió que “hace falta redoblar los esfuerzos del Gobierno del Estado para mejorar la calidad del aire, no se puede ver como una tarea aislada, requiere de colaboración con los otros niveles de gobierno y con las zonas urbanas aledañas.”
En el Estado de México solo el 20% de la población utiliza transporte individual, según información del coordinador de ciudades sustentables. Por ello, es prioritario que el gobierno de la entidad trabaje en políticas públicas que contemplen infraestructura de transporte alternativo.
Samayoa, explicó que el gobierno estatal tiene claridad de la situación ambiental y cuenta con un diagnóstico excelente; sin embargo, no ha implementado las medidas necesarias para mejorar la calidad del aire. Incluso, no ha podido mejor la movilidad en la entidad ni ha implementado las recomendaciones que Greenpeace le ha realizado.
Insistió en que es necesario el mejoramiento de la infraestructura de movilidad alternativa, como el uso de la bicicleta. “Esto viene aparejado de la necesidad de una infraestructura mucha más solida que permita ofrecer una transporten de mejor calidad, para la mayor parte de las personas que son las que lo utilizan”, expuso.
La mejora de la infraestructura tiene que ver con un reordenamiento vial de la ciudad en donde el transporte publico satisfaga las necesidades de los usuarios. Aunque en el Valle de Toluca se encuentra una de las zonas industriales más grandes, la mayoría de los gases de efecto invernadero y contaminantes que perjudican la calidad del aire, provienen del exceso de transporte automovilístico y transporte de carga, por lo menos en el Edomex, dijo.
Las implicaciones a corto plazo son muchas, respirar aire contaminado deteriora la salud de los ciudadanos, y ahora con la pandemia se agudiza el riesgo de quebranto a la salud, sumándose a un problema de salud pública, no solo ambiental, lamentó.
A mediano plazo un problema grave es el cambio climático, razón por la que el estado debe redoblar esfuerzos en la política de movilidad para que México cumpla con los estándares internacionales de calidad del aire, explicó el representante de Greenpeace


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