Toluca, Méx.- Entre el 2015 y lo que va del presente año incrementó la llegada de migrantes a Toluca, provenientes de El Salvador, Guatemala, y Honduras, ahora llegan familias con niños de entre tres y cuatro años, ninguno conoce el sitio donde puede albergarse del frío o la lluvia pero esta vez aseguran que es la ruta más segura, pues hasta el Valle de México los persiguen integrantes de células delictivas.
"No sabemos de dónde son, pero no queremos pasar por Veracruz porque nos toman los Zetas y nos cobran hasta 3 o 4 mil pesos por cada uno o nos obligan a trabajar para ellos y muchas veces nos persiguen hasta el Valle de México, entonces nos hemos pasado la voz y el sitio más seguro es por aquí", refirió Merle, una hondureña que tuvo que juntar dinero para muletas, pues la arrastró el tren y no tiene para una consulta médica.
Esta persona espera en las vías del tren juntar el dinero suficiente para seguir su camino hacia Torreón, Durango, o Querétaro, junto con dos familias de El Salvador, cada una con al menos dos niños menores de los cuatro años y aseguran que llegaron a la capital mexiquense a bordo de la Bestia, aunque en la Terminal de Autobuses, el presidente de la Canapat, Odilón López Nava asegura que viajan a bordo de caminos foráneos.
“Vengo acompañada por mi novio, nosotros enfrentamos una pobreza muy grave en mi país, por eso la intención era viajar hacia los Estados Unidos, pero después de mi accidente, donde una tolva casi me arranca la pierna, no voy a poder cruzar la frontera. Pienso en quedarme en Sonora, en la pizca”, dijo la hondureña.
Explicó que a lo largo de esta semana, se encontraron en dos ocasiones con la camioneta del Instituto Nacional de Migración (INM), cerca del Barrio de Tlacopa, en donde se encontraban seis adultos y cinco menores de cinco años, pero no se los llevó porque “estoy viendo a los medios de comunicación y no quiero problemas”; sin embargo, piensan alargar su estancia por dos días, para después partir hacia Lechería.
“En Huehuetoca ya no queremos quedarnos, es peligroso dicen, entonces lo que hacemos es venir aquí, conseguir dinero y después irnos en camión hacia otro sitio que nos dirija hacia el norte de México, no pensamos quedarnos aquí porque hace mucho frío y no tenemos dónde comer, por ejemplo ahora tenemos ya dos días sin alimento”.
Su compañero afirmó que no atraviesan Michoacán ni Orizaba, por temor a ser asesinados, pero en el Valle de México las condiciones también son adversas a pesar del albergue, por lo que ahora viajan en la Bestia hasta la capital mexiquense, “con mucho temor porque también a varios de nuestros paisanos se los ha llevado la migra al llegar a la terminal de autobuses”.
En la colonia Reforma, donde se encuentra la parroquia Nuestra Señora de los Ángeles, los vecinos se agruparon para solicitar a las autoridades la creación de un albergue formal, como el existente en el Valle de México, pues consideran que cada vez son más los migrantes que llegan y consideran que es imposible atender únicamente para la comida a estas personas, que deben pasar en la vía pública entre dos días y una semana.


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