El próximo domingo 4 de junio Alfredo Del Mazo Maza buscará convertirse en el tercero de esa dinastía en manejar los destinos del Estado de México. Su abuelo, Alfredo del Mazo Vélez, fue gobernador de 1945 a 1951, y su padre, Alfredo del Mazo González, gobernó la entidad de 1981 a 1986.
Alfredo, considerado en su momento como la joven promesa del PRI, buscará esa distinción, a pesar de la discreta labor que tuvo como diputado; y es que, en un año y cinco meses que duró en el cargo, su labor legislativa se limitó a dos iniciativas que suscribió a nombre de sus compañeros de partido y un punto de acuerdo que presentó, como lo da a conocer la página del Congreso que hace pública la información de las iniciativas, proposiciones, asistencias y votaciones en el Pleno de cada diputado.
Sin embargo, este trabajo también fue poco productivo pues sólo una de las iniciativas que suscribió logró ser aprobada, mientras que la otra y el punto de acuerdo no lograron prosperar.
A pesar de que su baja rentabilidad en el trabajo legislativo, el priísta no tuvo empacho en cobrar su dieta de 73 mil 739 pesos que se llevan mensualmente los diputados y los 678 mil pesos en prestaciones. Dispuso también de apoyos económicos por 45 mil 786 pesos para asistencia legislativa y 28 mil 772 más de atención ciudadana.
Al igual que el resto de sus compañeros diputados, Alfredo gozó de los beneficios de las tarjetas IAVE para circular por carreteras del país, apoyo para la compra de vuelos nacionales y dos mil 780 pesos mensuales de vales de despensa, entre otras muchas prestaciones.
Su estreno
Del Mazo Maza rindió protesta como diputado el 28 de agosto de 2015, pero se “estrenó” como legislador federal casi cuatro meses después de haber asumido el cargo. Lo hizo el 9 de diciembre de 2015, cuando propuso un punto de acuerdo para crear una Comisión Especial para la protección de la mariposa Monarca en el Estado de México.
Y aunque este fue el único trabajo de su autoría personal, nunca logró prosperar, pues hasta hace dos meses en la página del Congreso aparecía con el estatus de pendiente.
El priísta volvió a tener actividad parlamentaria hasta el 3 de febrero de 2016, cuando suscribió a nombre de sus compañeros de bancada un proyecto de decreto para reformar el Artículo 39 de La Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, para crear una Comisión Ordinaria de Atención a Víctimas de Trata de Personas. Iniciativa que a la fecha permanece en el tintero.
Volvió a tener actividad parlamentaria el 20 de abril cuando suscribió a nombre de sus compañeros de partido un proyecto de decreto para reformar y adicionar diversas disposiciones de la Ley Federal de Competencia Económica. Iniciativa que fue aprobada el 8 de diciembre pasado.
Pese a su nula labor legislativa, Alfredo presentó en su momento un muy concurrido y faustoso informe de actividades legislativas, en el que hizo caravana con sombrero ajeno, pues presumió iniciativas, decretos y reformas que presentó su partido y no las suyas.
En lo que no reparó el priísta fue en las carretadas de dinero que invirtió para posicionar su imagen a lo largo y ancho del Estado de México a propósito de ese informe.
Y aunque su trabajo legislativo dejó mucho que desear, Alfredo sí aprovechó el cargo para recorrer toda la entidad mexiquense y repartir – fiel al estilo de su partido – las dadivas de rigor.


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