¡El deporte les valió madre! (Segunda entrega)

La UNESCO declaró la práctica de la educación física, la actividad física y el deporte como un derecho fundamental para todos
junio 6, 2024

La semana pasada les prometí que en esta segunda entrega les daría más cifras tétricas sobre la salud y el deporte que, de no atenderse y corregirse, colapsarán más tarde o temprano al de por sí deteriorado sistema de salud mexicano.

Les mencioné que el futuro deportivo de México es incierto, pero que el de salud es aún peor y que es IMPRESCINDIBLE Y URGENTE para evitar caer al precipicio hacia donde nos dirigimos que la nueva presidenta, en este caso Claudia Sheinbaum Pardo y su equipo, tome este tema como uno de los prioritarios, por más que no sea mediático.

Por si no leyó la primera entrega, es necesario que en esta segunda insista en repetir algunos datos que le permitirán entender la magnitud del inmenso problema que hoy existe. En México, el sobrepeso y la obesidad afectan a más del 75 % de las personas adultas, y al 35.6 % de la población infantil. Estas cifras nos ubican como primer lugar a nivel mundial en obesidad infantil, y el segundo en adultos, superado solamente por los Estados Unidos.

El terror de las cifras

Según datos del INEGI y la UNFPA, en México hay más de 31 millones de jóvenes de entre los 15 y los 30 años, que en teoría deberían estar en plenitud física, pero no es así:

  • De esos 31 millones, el 18 % (aproximadamente 5 millones) tienen obesidad.
  • De esos 31 millones, el 60.4 % son sedentarios, no practican ningún deporte o algún tipo de ejercicio.

Esos 18 millones de jóvenes sedentarios argumentan que no hacen ningún tipo de ejercicio por 3 razones: falta de tiempo (43.3%), cansancio por el trabajo (21.7%) y problemas de salud (17.5%).

La ruta a la que van la mayoría de los jóvenes entre este rango de edad y los que vienen abajo y que con el tiempo desarrollen graves problemas de salud es casi inminente. En la primera entrega mostramos las cifras del infame plan de educación física que existe en la educación pública de nuestro país (primaria y secundaria) y la enorme problemática que, de no atenderse, provocará en el mediano plazo. Se trata de un tema de salud, más que de deporte o del dinero que se presupuesta para el deporte de alto rendimiento, que son cosas muy diferentes.

Dinero en el deporte

Aunque se habla mucho del dinero que se emplea para el deporte, tenemos que hablar de realidades y no de utopías, por cuestión de infraestructura, educación, rasgos antropométricos, fisiología y otros factores. Comparar lo que se invierte en México con las grandes potencias es ocioso e inútil.

Por ello es mejor compararnos con países similares al nuestro en Latinoamérica. Y en este tenor, un estudio realizado antes de la pandemia arrojó cifras donde solo Brasil asigna una cifra superior —casi tres veces más— que México en deportistas de alto rendimiento.

Sin garantía de éxito

Sin embargo, el comparar número de medallas con inversión no suele arrojar un panorama real de buenos o malos resultados, pues depende de muchísimas circunstancias y no de un programa deportivo de gobierno. Más presupuesto no es sinónimo de más medallas olímpicas, y menos en países latinos.

Por ejemplo, en Tokio 2020, República Dominicana y Colombia obtuvieron dos medallas de plata y una de bronce cada uno: Puerto Rico, una de oro; Ecuador, dos de oro y una de plata; mientras que Cuba, dos de oro, tres de plata y tres de bronce; Brasil obtuvo 21 medallas; y México solo 4 de bronce.

Otros países como Cuba, Ecuador, República Dominicana, Venezuela y Colombia, que invierten muchísimo menos en su deporte de alto rendimiento comparado con México, obtuvieron en los últimos juegos olímpicos de Tokio mejores resultados que los nuestros.

Presupuesto, sexenio y medallas

Esa misma métrica, con diferentes países, se repite en ediciones anteriores, lo que nos permite concluir que obtener medallas en Juegos Olímpicos no es un tema solo de inversión económica, y para muestra estas cifras de presupuesto de los últimos 3 sexenios:

Habrá un nuevo gobierno y enfrente tenemos muchas interrogantes: ¿Cuál será la proyección financiera que tiene el gobierno de Claudia Sheinbaum para el deporte de alto rendimiento? ¿Hará cambios sustanciales y profundos en los planes de educación física de los niños mexicanos en edades tempranas para evitar el sedentarismo, la obesidad infantil o todo será igual? ¿Será mejor tener medallas olímpicas que salud de la población? ¿Habrá algún plan al respecto o ni siquiera han contemplado esta problemática?

Programa del desastre

El actual Programa Nacional de Cultura Física y Deporte es un desastre absoluto, carece de planeación estratégica y es sumamente ambiguo. Se especifica qué se debe de lograr, pero no el cómo lograrlo; no existe una metodología, una planeación, un programa específico dependiendo de las edades y las circunstancias.

Tampoco está zonificado, como si todo el país tuviera exactamente las mismas condiciones climatológicas, económicas y de infraestructura. Es evidente que un programa no se puede aplicar de la misma manera en las zonas rurales o conurbadas. Cada estado, cada región tiene virtudes y problemáticas distintas y, en este caso, todo se reduce a un discurso charlatanesco, muchas palabras, ningún plan definido.

Instalaciones en mal estado

La Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) realizó un censo de instalaciones deportivas. En México —supuestamente— hay 46 mil 428 espacios físicos deportivos, es decir, 41.3 espacios por cada cien mil habitantes.

Según estos datos aportados por un estudio realizado por Sandra Valdez Méndez, la entidad con mayor densidad de infraestructura deportiva es Aguascalientes, con 498 por cada 100 mil habitantes, y la de menor densidad es Guerrero, con un espacio por cada 100 mil habitantes.

La mayoría de los datos se concentra en menos de 100 espacios por cada 100 mil habitantes, tres casos están en el rango de 100 a 200 y uno se ubica en cerca de 500 lugares. Sin embargo, este estudio no refleja las condiciones en que se encuentran las instalaciones deportivas. Tampoco hay información oficial al respecto, pero la gran mayoría tiene problemas de mantenimiento y operatividad, por decir lo menos.

Escuelas privadas, un mito

Al igual que sucede en las escuelas públicas, los programas de Educación Física en las instituciones privadas NO son obligatorios, lo único que sí es, es que durante el programa educativo de cada ciclo escolar deben de impartir determinadas horas —dos, mínimo— a la semana a la educación física de los escolares.

Los programas se imparten de acuerdo con las consideraciones e infraestructura de cada institución educativa. No TODAS las instituciones privadas tienen las instalaciones ni los espacios adecuados. Debemos entender que en México se consideran privadas a todas aquellas que cobran una colegiatura o mensualidad y entre estas hay “todo como en botica”, existen escuelas privadas de una estrella y de cinco.

Actualmente, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), existen en México 28 mil 045 escuelas privadas en todos los niveles educativos, lo que representa aproximadamente solo el 17% de las 166 mil 158 escuelas registradas en el país. Tampoco es un número representativo importante, hay que decirlo.

No existen reportes oficiales de instalaciones e infraestructura deportiva y planificación de trabajo de las escuelas oficiales, solo podemos sospechar que al menos tienen mejores implementos deportivos, balones e instalaciones que las escuelas públicas, pero NO en todas las escuelas de paga.

Sin legislación

La UNESCO declaró la práctica de la educación física, la actividad física y el deporte como un derecho fundamental para todos. En nuestro país, han existido varios intentos de regularla. En 1999, el senador Mario Saucedo Pérez propuso en el Senado una iniciativa de decreto, en la cual se intentaba adicionar un párrafo al artículo 4.º de la Carta Magna, que quedaría redactado de la siguiente manera: “Toda persona tiene derecho a la práctica del deporte. Le corresponde al Estado fomentar su práctica y difusión. La ley definirá las bases y modalidades para el ejercicio de este derecho conforme a lo dispuesto en la fracción 29 J del artículo 73 de la Constitución”, pero dicha iniciativa NO prosperó.

Pero siendo claros, de poco o nada serviría que el deporte o la actividad física obligatoria se reconozca constitucionalmente como un derecho cuando se reducen mucho los recursos para satisfacerlo, lamentablemente desde hace muchas décadas el deporte y la cultura física NO se consideran un tema prioritario de salud, que de NO atenderse colapsará al sistema con una nueva generación de niños y jóvenes sedentarios amantes de los videojuegos.

El problema del sedentarismo y de la obesidad es inmensamente grave, y cada día que no se atiende, se convertirá en irreversible. Pero tampoco podemos ni debemos culpar a los gobiernos, inculcar hábitos de salud a través del deporte y ejercicio comienzan en casa. Lamentablemente, hoy, muchos padres de familia que tienen posibilidades de hacerlo prefieren pagar una consola de videojuego, un iPad que pasar un tiempo de juego que deberían ocupar con sus hijos y que con la constancia se convierta en un hábito. ¿Qué tipo de padre es usted?

“El ejercicio es clave para la salud física y de la mente”, Nelson Mandela.

Síguenos

PUBLICIDAD

BOLETÍN

Únete a nuestra lista de correo

Como tú, odiamos el spam

Te recomendamos