De caravanas y otras reconciliaciones

En muchas ocasiones el equipo ha levantado a la gente. Ahora la gente levantó al equipo. Justo cuando se preparaba el “Matador” cayó el segundo del Rojo. Antonio “el Cocho” Ríos adelantó el marcador. La afición lo celebró como lo que es: un gol del Toluca. Poquito antes del final se estrenó el “Puma” Gigliotti. Tiempo de reconciliación. Se cambió el “Jugadores, no sean mercenarios” por el “Rojo de mi vida, tú eres la alegría de mi corazón”. La Ciudad de Toluca despertó tranquila. Sin mucho ruido, como cualquier domingo. Las carreras atléticas, que comienzan a ser tradición, han acostumbrado
marzo 3, 2019

En muchas ocasiones el equipo ha levantado a la gente. Ahora la gente levantó al equipo. Justo cuando se preparaba el “Matador” cayó el segundo del Rojo. Antonio “el Cocho” Ríos adelantó el marcador. La afición lo celebró como lo que es: un gol del Toluca. Poquito antes del final se estrenó el “Puma” Gigliotti. Tiempo de reconciliación. Se cambió el “Jugadores, no sean mercenarios” por el “Rojo de mi vida, tú eres la alegría de mi corazón”.

La Ciudad de Toluca despertó tranquila. Sin mucho ruido, como cualquier domingo. Las carreras atléticas, que comienzan a ser tradición, han acostumbrado a la gente al cierre de calles. El primer cuadro de la ciudad tenía una calma sospechosa, 8 de la mañana y avenida Morelos cerrada desde Motolinia hasta Villada.

 

 

En la plancha del Cosmovitral comenzaban a llegar algunas personas, todas de rojo. El motivo: la celebración de los XV años de la Banda del Rojo. Camiones de distintos “barrios” llegaban al centro de la ciudad. Al ritmo de cumbia villera “la banda” iba llegando. Algunos sobrios, algunos crudos, todos alegres. 

El contingente partió de Avenida Juárez hasta llegar a Morelos, a su paso, las bocinas de los automovilistas molestos se confundían con el de los bombos y las trompetas. No es Río, no es Veracruz, pero aquí también se puede hacer carnaval. Las calles de Toluca no están acostumbradas a ver a la gente en colectivo, pero tampoco es una anormalidad. Los peregrinos de la Villa y la Procesión del Silencio recorren las calles de la ciudad. Los tolucos se toman en serio la religiosidad. 

Una vez dentro del estadio la banda –y toda la afición– alentó sin rencor. Barrientos marcó un gol que desde hace meses no veía la gente. Tiempo de perdón. Poco antes del medio tiempo, Veracruz empató en los botines de Colim Richards. Regreso a la realidad.

Hoy, el cuadro escarlata suma de a tres, el camino es largo y queda esperar el anuncio oficial del nuevo director técnico… ¿Ricardo Lavolpe?

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