A dos semanas de que termine el año, los recuentos sobre lo ocurrido en este 2018 están a la orden del día. Uno de estos balances que resulta muy interesante es el que se hace sobre las noticias científicas de mayor impacto. El sitio web Almetrics publicó esta semana su “Top 100” de artículos publicados en revistas científicas que más eco alcanzaron en el mundo. Es muy interesante saberlo porque nos habla sobre qué tipo de trabajo están haciendo los científicos en el mundo, en qué países, en qué universidades y qué resultados publicados fueron mayormente atendidos a lo largo y ancho del planeta; no sólo por la propia comunidad de investigadores y académicos, sino por los medios de comunicación, los gobiernos, las empresas, patrocinadores y el público en general.
Dentro de los primeros lugares destacan tres temas: la salud, lo ecológico y la información. Las universidades que albergaron las investigaciones con mayor impacto este año son Cambridge, Harvard, Oxford y Yale; y la nacionalidad de los investigadores cuyos trabajos tuvieron mayor repercusión tras publicarse son: estadounidenses, ingleses, australianos y alemanes.
El artículo científico que más impacto tuvo este año, según el recuento de Almetrics, fue el resultado de una investigación realizada por científicos de la Universidad George Washington para determinar el número real de muertos ocasionados por el huracán María, revelando que fueron 2,975 y no los menos de 100 que reconocía el gobierno estadounidense. Este estudio se publicó en la revista New England Journal of Medicine.
El segundo estudio con mayor impacto fue uno que realizaron académicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (mejor conocido por sus siglas, MIT) en relación con la forma en que las redes sociales potencian la difusión de información falsa. Los resultados de este estudio (que, además, contó con el patrocinio y autorización de Twitter) revelan que la gente es más proclive a difundir información falsa (o bulos) a través de sus redes sociales. De acuerdo con este estudio, las noticias que son resultado de una investigación periodística o que, en general, su veracidad está confirmada, tienen más dificultades para volverse virales que las noticias falsas, los rumores o las cadenas que suelen inundar Facebook, Whatsapp y Twitter: las noticias falsas –reveló el estudio- reciben 70% más retuits o reenvíos que las periodísticas; y a estas últimas les lleva seis veces más tiempo alcanzar a 1,500 personas que a un “bulo”, de esos que reportan a una persona desaparecida, a un niño con cáncer o un rumor sobre un político y que, apelando a la compasión o a la indignación hacen que la gente lo propague. Este estudio se publicó en la revista Science.
Por lo que hace al tercer lugar de la lista, es un artículo publicado en la revista The Lancet, que resume los resultados de una muy amplia investigación hecha en 195 países del mundo acerca del consumo de alcohol por la gente y sus consecuencias en muertes y enfermedades relacionadas con él. Llega a la conclusión de que sólo hay un nivel seguro para el consumo de alcohol: no beber. Así es, el estudio sugiere que el consumo de alcohol es un factor de riesgo importante para la carga global de enfermedades y causa una pérdida importante de salud. Encontramos –señala el artículo- que el riesgo de mortalidad por todas las causas, y específicamente de los cánceres, aumenta con los niveles crecientes de consumo, y el nivel de consumo que minimiza la pérdida de salud es cero. Incluso el estudio se atreve a señalar que las políticas de control del alcohol podrían necesitar una revisión a nivel mundial, enfocándose en los esfuerzos para reducir el consumo general a nivel de la población.
La medición que hace Almetrics no es necesariamente la que indica qué resultados de investigación son más importantes para el avance del conocimiento científico, o quién está aportando más con un descubrimiento o hallazgo copernicano que derive en una revolución científica. Más bien nos revela qué investigaciones tuvieron más atención cuando se publicaron sus resultados, atención que se refleja en que hayan sido retomados por la prensa, que hayan sido divulgados por mucha gente en redes sociales o que hayan sido citados por otros trabajos.
Como quiera que sea, se trata de un indicador sobre qué nos dijo la ciencia este 2018 que ya termina.


Síguenos