Karen “N”, madre de un niño de seis años, denunció a AMAQUEME que su hijo fue víctima de abuso sexual dentro del kínder Evangelina Ozuna Pérez, ubicado en la cabecera municipal de Tenango del Aire.
La agresión, según relata, fue cometida por otro alumno del plantel dentro del baño escolar y posteriormente ignorada por las autoridades educativas y municipales.
Según su testimonio, el jueves 19 de junio notó un cambio drástico en el comportamiento de su hijo: comenzó a orinarse con frecuencia encima, algo que no solía hacer. Alarmada, le preguntó directamente qué le ocurría. El menor, tras resistirse a hablar, confesó que otro niño, de su misma edad y que asiste a otro salón del mismo kínder, lo había agredido sexualmente cuando fue solo al baño. El presunto agresor, además, lo habría amenazado con estas palabras: “Si le dices a tu mamá, te vuelvo a hacer lo mismo”.

El jardín de niños está ubicado en la calle Censos Nacionales. Al enterarse de los hechos, Karen buscó apoyo inmediato en la directora del plantel, Vera Estela Galicia. Sin embargo, asegura que la funcionaria minimizó lo ocurrido y se negó a tomar medidas concretas, alegando que no podía expulsar al presunto agresor ni contactar a sus padres, “porque también tenía derecho a la educación”.
La madre acudió después al DIF municipal y a la policía local, pero tampoco encontró respaldo. Fue únicamente en la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes del DIF Amecameca donde recibió atención: médicos de la institución evaluaron al menor y una doctora confirmó que presentaba indicios claros de abuso sexual.
Aun así, en la Fiscalía de Amecameca, las autoridades le informaron que no podían iniciar una investigación penal porque tanto la víctima como el presunto agresor son menores de edad.
“Mi hijo está aterrorizado. No quiere regresar a la escuela. Sufre crisis de llanto y miedo. Tuvimos que sacarlo del kínder porque el agresor sigue ahí y nadie ha hecho nada”, lamentó Karen, visiblemente afectada.
El caso revela una cadena de omisiones: ni la dirección escolar, ni el DIF municipal, ni la policía local actuaron ante un hecho que, según la madre, ha provocado un daño emocional profundo en el niño. “Lo hago público para que otros padres estén alertas. Ese niño sigue ahí y podría lastimar a alguien más”, afirmó.
¿Qué hacer ante un caso similar?
Si sospechas que un menor de edad está siendo víctima de abuso sexual o cualquier tipo de violencia, puedes acudir o llamar de manera anónima a las siguientes instancias especializadas:
📞 Línea del DIFEM para protección de menores: 800 710 2491
📞 Red de Apoyo del DIF Nacional: 800 911 1117
📞 Fiscalía General de Justicia del Edomex (denuncias y orientación): 800 702 8770
📞 Línea Nacional contra la Violencia Familiar y Sexual: 800 911 2525


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