Gran parte de las cosas que ocurren en la vida de una persona son fortuitas. Por ejemplo, que alguien se enferme, que conozca a su pareja o que muera en un accidente son hechos que ocurren casi siempre por obra del azar, y son difíciles de comprender o explicar precisamente por lo aleatorios que parecen. Sin embargo, vistos en conjunto y durante un límite de tiempo se convierten en tendencias que acarrean consecuencias a nivel social, porque se puede hablar de “problemas de la población”. El concepto de población, según lo propone Michel Foucault, habría nacido durante el siglo XIX y, con él, habrían venido las posibilidades de hacer previsiones, estimaciones
¿Dónde y por qué se están quedando nuestros jóvenes?
Gran parte de las cosas que ocurren en la vida de una persona son fortuitas. Por ejemplo, que alguien se enferme, que conozca a su pareja o que muera en un accidente son hechos que ocurren casi siempre por obra del azar, y son difíciles de comprender o explicar precisamente por lo aleatorios que parecen. Sin embargo, vistos en conjunto y durante un límite de tiempo se convierten en tendencias que acarrean consecuencias a nivel social, porque se puede hablar de “problemas de la población”. El concepto de población, según lo propone Michel Foucault, habría nacido durante el siglo XIX



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