El colapso del drenaje en Cuautlalpan, en Texcoco, mantiene a habitantes expuestos a aguas residuales, malos olores persistentes y riesgos sanitarios, en una problemática que se ha prolongado por años sin una solución de fondo.
Calles convertidas en escurrimientos de aguas negras, viviendas con filtraciones, comercios afectados y entornos escolares expuestos forman parte del escenario. Habitantes señalan que el sistema de drenaje ha sido rebasado y que, en algunos casos, descargas industriales han contribuido a su saturación.
Las consecuencias sanitarias son recurrentes. Familias refieren enfermedades gastrointestinales, infecciones en la piel y afectaciones derivadas de la exposición constante a aguas residuales, además de condiciones insalubres dentro de los hogares.





Un problema que se arrastra desde 2023
El problema no es reciente. Desde al menos 2023 se han documentado desbordamientos, coladeras saturadas y anegaciones durante la temporada de lluvias, con afectaciones directas a viviendas y vialidades.
Con el paso del tiempo, la situación se ha agravado. Las lluvias intensifican el colapso del sistema, provocando que el agua residual emerja por alcantarillas y registros domiciliarios, invadiendo viviendas y espacios públicos. A ello se suma la acumulación de desechos en la red, que reduce la capacidad de desfogue.
A esta condición se agrega la presión de descargas no reguladas, particularmente de origen industrial, señaladas por vecinos como un factor que acelera el deterioro del sistema.
Los testimonios coinciden en que no se trata de un evento aislado, sino de una falla estructural que se repite año con año sin una intervención integral. La recurrencia ha trasladado el costo del deterioro a las familias afectadas.
Acciones municipales ante el colapso
Ante el problema, el gobierno municipal a desplegado personal de la Dirección de Agua Potable y Alcantarillado para realizar trabajos de desazolve en zonas críticas mediante unidades tipo vactor.


El director de Gobierno de Texcoco, Manuel Hernández Romero, informó que también se realizan estudios para identificar puntos de conflicto en la red y definir intervenciones en tramos que requieren sustitución.
Estas acciones, según autoridades, forman parte de una fase inicial mientras se desarrollan obras de mayor alcance. Sin embargo, entre los habitantes persiste la desconfianza, al considerar que se trata de medidas temporales que no atienden el origen del problema.


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