En Ecatepec, las diferencias internas de Morena tienen nombre de mujer. Azucena Cisneros, Luzma Hernández, Zaira Cedillo y Esmeralda Vallejo se inscribieron en el proceso para definir la coordinación municipal del partido, antesala de la candidatura a la presidencia municipal en 2027. Las cuatro pertenecen formalmente al mismo movimiento, pero representan trayectorias, intereses y relaciones de poder diferentes. Tres aspiran a sustituir a la alcaldesa. La alcaldesa pretende continuar. Todas contra Azucena = Azucena contra todas.

La ecuación describe una coincidencia política, no necesariamente una alianza. No hay constancia pública de que Luzma, Zaira y Esmeralda hayan acordado actuar conjuntamente contra Cisneros. Cada una tiene su propia historia, sus relaciones y sus aspiraciones. Sin embargo, las tres buscan el mismo cargo que hoy ocupa Azucena, y eso coloca a la presidenta municipal en el centro de la disputa.

Este martes 20 de octubre, durante su conferencia de prensa, Cisneros confirmó su registro para buscar la reelección. /Foto: AD Noticias.

Este martes 20 de octubre, durante su conferencia de prensa, Cisneros confirmó lo que hasta entonces no había anunciado públicamente: «Hoy anuncio públicamente que me registré, por supuesto que estoy ya registrada». Añadió que esperará los tiempos de Morena y continuará dedicada a sus responsabilidades municipales.

La pregunta sobre la competencia interna incluyó la posibilidad de ataques entre correligionarios. Azucena no señaló a ninguna de sus adversarias, pero dejó claro que conoce ese terreno. «Estoy más que blindada, como lo estuve en el pasado», respondió. Y explicó cuál considera su principal respaldo: «Tengo el blindaje más maravilloso que puede tener un político, que es el pueblo de Ecatepec».

No fueron declaraciones casuales. La alcaldesa sabe que su aspiración de continuar al frente del Ayuntamiento tendrá que medirse con otras expresiones del partido y con los resultados de su propio gobierno. Por eso insistió en que su prioridad seguirá siendo trabajar y que respetará los tiempos de Morena.

«Ecatepec es mi causa de vida», afirmó al hablar de las décadas que ha dedicado al trabajo político y comunitario en el municipio.

Azucena pertenece a Mexiquenses de Corazón, organización identificada con el senador Higinio Martínez Miranda. Su relación con ese grupo constituye una de las claves para entender la disputa. El higinismo consiguió la presidencia municipal en 2024 con una candidata que había construido su trayectoria política en Ecatepec y que desplazó al grupo de Fernando Vilchis, entonces gobernante.

Azucena pertenece a Mexiquenses de Corazón, organización identificada con el senador Higinio Martínez Miranda. /Foto: RRSS.

Ahora Cisneros enfrenta el desafío de conservar el Ayuntamiento desde el ejercicio del poder. Ya no puede presentarse únicamente como alternativa a sus antecesores. Debe responder por su administración, por los servicios públicos y por los resultados obtenidos desde enero de 2025.

En la conferencia de este martes presentó cifras de seguridad: los delitos de alto impacto, según los registros oficiales expuestos por su gobierno, pasaron de 5 mil 411 entre enero y agosto de 2024 a 3 mil 150 en el mismo periodo de 2026. Una reducción de 41.8 por ciento respecto del último año de la administración anterior.

La comparación tiene relevancia, aunque la evaluación del gobierno municipal comprende mucho más que la incidencia delictiva. Agua potable, pavimentación, movilidad, recolección de residuos, desarrollo urbano y funcionamiento de los servicios públicos forman parte de las responsabilidades por las que deberá rendir cuentas.

Frente a ella aparecen dos aspirantes relacionadas con el espacio político de la gobernadora Delfina Gómez.

Luzma Hernández Bermúdez dejó la presidencia estatal de Morena para buscar la coordinación municipal de Ecatepec. /Foto: AD Noticias.

Luzma Hernández Bermúdez dejó la presidencia estatal de Morena para buscar la coordinación municipal de Ecatepec. Fue diputada local entre 2021 y 2024 y conoce la estructura partidista, sus procedimientos y sus conflictos. Su paso por la dirigencia estatal le permitió mantener interlocución con diferentes grupos, aunque esa posición no significa que disponga automáticamente de una organización electoral propia en el municipio.

Su decisión tiene un significado político: renunció a la conducción estatal del partido para participar en una competencia municipal en la que también aspira a continuar la alcaldesa. Luzma había buscado anteriormente la candidatura de Ecatepec. Su registro actual devuelve aquella aspiración a la discusión interna de Morena.

En entrevista con AD Noticias, la exdirigente reconoció que la coordinación municipal no garantiza una candidatura. La Comisión Nacional de Elecciones tendrá que revisar los perfiles y resolver conforme a las reglas del proceso. Luzma también sostuvo que las estructuras partidistas y los recursos públicos no deben utilizarse para favorecer a los participantes.

Zaira Cedillo Silva, diputada local, representa otra expresión del entorno político estatal. Su relación con el secretario general de Gobierno, Horacio Duarte Olivares, la sitúa en un espacio de interlocución distinto del de Luzma, aunque ambas son identificadas con el delfinismo.

La diferencia importa. Ser delfinistas no las convierte en integrantes de una misma estructura ni demuestra que exista una instrucción de la gobernadora para disputar Ecatepec. Sus trayectorias y relaciones son distintas. Luzma procede de la conducción partidista; Zaira, de la representación legislativa y del trabajo territorial.

En el fondo aparece una pregunta que Morena tendrá que resolver: cómo procesar las aspiraciones de figuras vinculadas con el gobierno estatal cuando compiten con una alcaldesa perteneciente a otra corriente del mismo movimiento.

Zaira Cedillo Silva, diputada local, representa otra expresión del entorno político estatal. /Foto: AD Noticias.

La cuarta participante introduce una contradicción todavía más visible.

Esmeralda Vallejo Martínez fue presidenta honorífica del DIF municipal durante el gobierno de Fernando Vilchis Contreras, su esposo. En 2024 buscó la candidatura de Morena, pero la postulación terminó en manos de Azucena Cisneros. Aquella competencia no concluyó con la desaparición política del grupo que gobernó Ecatepec durante seis años.

Vilchis dejó la presidencia municipal, obtuvo una diputación federal y se vinculó con la conducción del Partido del Trabajo en el Estado de México. Esmeralda, por su parte, regresó a Morena para disputar nuevamente la coordinación municipal.

Esmeralda es la antagonista política más directa de Azucena. Entre ambas existe el antecedente de la candidatura anterior y la confrontación entre el gobierno actual y el grupo que administró Ecatepec de 2019 a 2024.

Las diferencias no se limitan a la sucesión. La administración de Cisneros ha cuestionado decisiones y prácticas de su antecesor, mientras el grupo de Vilchis mantiene presencia en la vida política municipal. Las responsabilidades por eventuales irregularidades corresponden a las autoridades competentes; la rivalidad política, en cambio, es pública y anterior a este nuevo proceso.

Así, la competencia reúne a una alcaldesa higinista, dos aspirantes relacionadas con el delfinismo y una representante del grupo político de Fernando Vilchis. No son cuatro biografías aisladas. Son cuatro trayectorias que permiten observar cómo se distribuye y disputa el poder dentro del movimiento gobernante.

Esmeralda es la antagonista política más directa de Azucena. Entre ambas existe el antecedente de la candidatura anterior y la confrontación entre el gobierno actual y el grupo que administró Ecatepec de 2019 a 2024. /Foto: AD Noticias.

¿Y por qué tanta atención sobre Ecatepec?

Porque su presidencia municipal representa mucho más que un cargo político.

El presupuesto aprobado para 2026 asciende a 7 mil 569 millones de pesos, con una asignación de mil 232 millones para obra pública. El Ayuntamiento administra infraestructura, servicios, adquisiciones, programas y una extensa estructura de personal. Es dinero público sujeto a fiscalización, pero su dimensión explica la importancia administrativa de la institución.

Ecatepec registró 1 millón 645 mil 352 habitantes en el Censo de 2020. Es una de las mayores concentraciones urbanas del país y forma parte del núcleo económico y demográfico del Valle de México. Sus mercados, fábricas, comercios, servicios y corredores de transporte mantienen una relación permanente con la Ciudad de México y el resto de la zona metropolitana.

De acuerdo con los Censos Económicos 2024, concentra alrededor de 11.3 por ciento de las unidades económicas del Estado de México. Su importancia no reside solamente en la cantidad de habitantes, sino también en la actividad productiva, el empleo y el comercio que se desarrollan dentro de su territorio.

El valor político es igualmente considerable. Ecatepec concentra una extensa organización territorial, distritos electorales federales y locales, liderazgos comunitarios y estructuras partidistas que han participado en numerosas disputas por el poder estatal.

Su historia electoral permite comprender mejor la dimensión simbólica de la competencia.

Ecatepec ha sido gobernado por el PRI, el PAN, el PRD y Morena. Conoció el predominio priista, la alternancia panista de 2000, el gobierno perredista de José Luis Gutiérrez Cureño, el regreso del PRI y la llegada de Morena con Fernando Vilchis en 2019.

En esa sucesión aparecen dirigentes como Eruviel Ávila, Agustín Hernández Pastrana, Pablo Bedolla e Indalecio Ríos, además de los protagonistas de las etapas perredista y morenista. Cada alternancia expresó cambios en las relaciones políticas, pero ninguna eliminó por sí sola los problemas estructurales del municipio.

La historia social de Ecatepec está marcada por el crecimiento acelerado de colonias y conjuntos habitacionales, la organización popular, la regularización de la tierra y las demandas de agua, transporte, seguridad y servicios. Es un territorio donde la política partidista convive con redes vecinales, organizaciones comunitarias y liderazgos que no siempre responden a las estructuras formales de los partidos.

Quien gobierna Ecatepec administra recursos públicos y servicios, pero también debe negociar con una sociedad numerosa, desigual y políticamente organizada. Esa es otra de las razones por las que la disputa interna de Morena rebasa el interés de sus protagonistas.

Quien gobierna Ecatepec administra recursos públicos y servicios, pero también debe negociar con una sociedad numerosa, desigual y políticamente organizada. /Foto: Archivo AD Noticias.

En 2024, Azucena ganó la presidencia municipal y puso fin a los dos periodos consecutivos del grupo de Fernando Vilchis. Ahora deberá someter su propia gestión a una nueva evaluación, mientras sus competidoras intentan construir alternativas dentro del mismo partido.

La competencia tampoco puede separarse de las relaciones entre Morena y el PT. Fernando Vilchis mantiene una posición política en este último partido, mientras Esmeralda participa en el proceso morenista. Los acuerdos electorales de 2027 todavía deberán definirse, y no puede darse por hecho que ambas fuerzas actuarán bajo las mismas condiciones que en elecciones anteriores.

Tampoco hay una candidatura resuelta. El registro para la coordinación municipal no equivale a una nominación electoral. Morena deberá revisar los perfiles, aplicar sus procedimientos y decidir quién encabezará la organización en Ecatepec, antes de las definiciones formales del proceso electoral.

Azucena ya anunció que participará. Luzma dejó la dirigencia estatal para hacerlo. Zaira se incorporó desde el Congreso. Esmeralda regresó con el antecedente de una candidatura que no consiguió y una rivalidad política que permanece abierta.

Todas contra Azucena, porque las tres disputan la continuidad de quien hoy gobierna. Azucena contra todas, porque tendrá que defender su aspiración frente a tres trayectorias distintas y, al mismo tiempo, responder por los resultados de su administración.

No está acreditado que exista una alianza de las tres contra la alcaldesa. La ecuación no describe una conspiración, sino una distribución de intereses políticos que coloca a Cisneros frente a varias expresiones de su propio partido.

La disputa permitirá conocer el peso real de las estructuras, la relación entre los grupos de Morena y la manera en que se resolverán sus diferencias. Pero para los habitantes de Ecatepec habrá una pregunta más importante que las lealtades de cada aspirante: qué gobierno puede ofrecer respuestas verificables a los problemas que han sobrevivido al PRI, al PAN, al PRD y a Morena.Ese es el tamaño de lo que está en juego.

Te puede interesar: Ecatepec 2027: quiénes buscan gobernar y cómo se divide Morena

Síguenos

PUBLICIDAD

BOLETÍN

Únete a nuestra lista de correo

Como tú, odiamos el spam

Síguenos

Te recomendamos