Como si hiciera falta, una vez más nuestros distinguidos políticos nos muestran su verdadero rostro: corruptos, populistas, clientelistas, que les importa poco el estado de derecho, me explico:
Desde el excelentísimo señor Presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, hasta el presidente municipal más pedorro, pasando por cuanto gobernador o legislador de todos los colores, se gastan los dineros públicos con una excepcional prodigalidad, en difundir su imagen personalísima en cuanto medio este dispuesto a recibirles un gordo cheque (que no son pocos), desde el pretexto de su informe, hasta cada vez que mandan un oficio (con sus loguitos tarados), que ordenan un spot en la televisión, en el radio, en el internet, están violentando la constitución política de los Estados Unidos Mexicanos, ya que esta prohíbe expresamente la difusión de información pagada con dinero de todos los mexicanos para darle promoción a la obra o servicios públicos identificándola con un funcionario, autoridad y mucho menos partido.
Evidentemente esto en México es una muestra más de que la constitución es sólo aplicable en los rubros que interesan a los políticos, generalmente cuando se refiere a mantener privilegios, canonjias o bisnes, no cuando tienen que reglamentar sobre las carretonadas de dinero que enriquecen por un lado a medios sin escrúpulos y por otro a los personeros que desde el gobierno se llevan su moche sobre las inserciones, todo esto además de ilegal, es profundamente inmoral.
Y que decir que resulta que le tenemos que agradecer a fulanito o sultanita por un trabajo o acción de un GOBIERNO, pagado con nuestra lana y el tiempo por el que les pagamos nosotros, no nos confundamos, que Enrique Peña, Eruviel o Mancera, no nos dan ni madre de su bolsa, lo que se hace es esfuerzo de un gobierno federal estatal o municipal, lo demás es culto a la personalidad y politiquería barata. Ellos ni pagan calles, computadoras y servicios de su pecunio, lo hacemos nosotros de la hacienda pública, de los impuestos que pagamos y que además también les pagamos a ellos, no se sí sabían, pero el pago de ISR de diputados es una partida presupuestal más, es decir, que no se los sacan de su bolsa, eso también sale de la nuestra, y de las administraciones públicas, les quitan a los trabajadores los impuestos y luego nunca llegan a Hacienda y se terminan perdonando, y pregunta para la araña: y donde fueron a dar?. Pues nadie sabe, nadie supo pero eso si, alguien lo gozará.


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