Yo no creo que en México lo que hacia falta eran «reformas estructurales» como la reforma educativa que fue una reforma laboral al no haber cambiado ni un ápice la capacitación de los maestros, ni los planes, ni las técnicas de enseñanza, ni los objetivos de la educación misma, que sigue sobrecargada de contenidos ociosos, mal enseñados y peor aprendidos que no les van a servir absolutamente de nada a millones de estudiantes, que tendrían mejores vidas si les enseñáramos a ser mejores ciudadanos, a respetar las leyes, o cosas prácticas como electricidad, carpintería o primeros auxilios, hablar en distintos idiomas o para que vamos mas lejos, los mexicanos no saben hablar español ni leer ni escribir (nomás de muestra el botón presidencial de su metida de pata en las Naciones Unidas, caray que lo único a lo que se ha dedicado desde hace nueve años es leer discursos TODOS los días y ni eso sabe hacer bien).
Otra reforma estructural fallida fue la de los hidrocarburos, ¿no hubiera sido más sencillo detener la merma de más del 5% del total de gasolina y diésel que se mueven al día en México?, si, en México de cada 100 litros que se mueven por ductos y camiones, los «malitos» (con complicidad de técnicos de PEMEX y de gasolineros sin escrúpulos) se roban y comercializan por ahí de los 6 litros, que puesto en pesos, es un dineral diario que simplemente se roban con impunidad, y ya ni hablar de lo que se roban desde los escritorios de la paraestatal en contratos amañados asignados a los cuates o el desfalco que hace el sindicato de los recursos petroleros, eso si, todo «legal».
Mucha reforma digital, acompañada de miles de televisores regalados, tabletas regaladas, computadoras regaladas, pero no se ha avanzado en la posibilidad de prestar de manera gratuita el servicio de internet por medio de la infraestructura que ya tiene la CFE, esa están viendo desde el sexenio pasado a que cuate se la van a asignar.
Y sobre todas las cosas, para que queremos tanta reformas legales, si son incapaces de entrada por falta de voluntad de combatir los privilegios indebidos, la impunidad, el latrocinio y depredación de los recursos públicos, además de su espantoso dispendio en forma de publicidad oficial que no abona a nada a la sociedad y si engorda las carteras de unos pocos, las veces que he estado fuera de México no he escuchado un solo anuncio de radio donde Obama les diga a los americanos que van bien, o que el gobierno hace o construye, de eso se dan cuenta cuando tienen buenos trabajos, pueden comprar satisfactores, tienen buena infraestructura, y las instituciones de seguridad e impartición de justicia hacen su trabajo.
Que necesitamos menos reformas, pero muchos mas políticos con ética y con tantita madre, no ladrones metidos al servicio público que llegan a servirse y nunca a servir.


Síguenos