El narcoestado de México

Toluca, México; 11 de julio de 2018.  Las administraciones públicas que ha encabezado Alfredo del Mazo Maza, actual gobernador del Estado de México, han estado marcadas por la presencia del narcotráfico y una violencia constante. Primero, tomó posesión de Huixquilucan como alcalde (2009-2012) cuando ese territorio era asiento de capos y se habían registrado, meses antes, las detenciones de por lo menos tres jefes importantes de la organización de los Beltrán Leyva. Ahora como mandatario mexiquense, una supuesta disputa entre cárteles de Tepito, en la Ciudad de México, ha alcanzado los municipios de la zona oriente, aunque otras versiones afirman que
julio 11, 2018

Toluca, México; 11 de julio de 2018.  Las administraciones públicas que ha encabezado Alfredo del Mazo Maza, actual gobernador del Estado de México, han estado marcadas por la presencia del narcotráfico y una violencia constante.

Primero, tomó posesión de Huixquilucan como alcalde (2009-2012) cuando ese territorio era asiento de capos y se habían registrado, meses antes, las detenciones de por lo menos tres jefes importantes de la organización de los Beltrán Leyva. Ahora como mandatario mexiquense, una supuesta disputa entre cárteles de Tepito, en la Ciudad de México, ha alcanzado los municipios de la zona oriente, aunque otras versiones afirman que se trata de una pelea más entre los cárteles de la Familia Michoacana, siempre presente en el Estado de México y liderada por Johny Hurtado Olascoaga, y el Cártel de Jalisco Nueva Generación, en realidad la organización criminal más poderosa actualmente en México, cuyos hilos los entrama Miguel Ángel Félix Gallardo, un antiguo capo a quien llaman “Jefe de Jefes”.

El Estado de México siempre ha sido asiento de cárteles, y la Tierra Caliente o el Triángulo de la Brecha, junto con Huixquilucan y el oriente mexiquense, se han caracterizado por ser los territorios preferidos por el narco.

En Huixquilucan se asentaron algunos de los narcotraficantes más buscados de México, y aunque era un secreto a voces su presencia, pudieron establecerse cómodamente, dentro de los amurallados fraccionamientos de lujo.

Capturado el 18 de enero de 2011, José Jorge Balderas Garza, “El JJ”, era una de las cabezas más importantes del cártel de los hermanos Beltrán Leyva, y vivía en ese municipio. Se encargaba del control de las plazas de Tlalnepantla, Huixquilucan, Atizapán, Naucalpan y Atizapán de Zaragoza. “El JJ” se hizo famoso cuando disparó en la cabeza, en el 2010 al entonces futbolista del América, Salvador Cabañas, en el antro llamado Bar-Bar, donde ambos coincidieron.

"El JJ" no era el único narcotraficante viviendo ahí. Había operadores más importantes que él, como Édgar Valdés Villarreal, “La Barbie”, el verdadero poder de los Beltrán Leyva, mantuvo por un tiempo el sicariato de éstos en Acapulco y parte de Morelos, cuando esas plazas eran peleadas contra los Zetas y Osiel Cárdenas Guillén.

La Barbie fue atrapado en el 2010, poco antes de que Del Mazo asumiera como alcalde de Huixquilucan cuando ya tenía su propia organización y traficaba una tonelada de cocaína al mes. Vivía en una finca rústica, en los límites entre Huixquilucan y Lerma.

En abril de 2010, otro capo, Gerardo Álvarez Vázquez, “El Indio”, fue capturado. Aliado de “La Barbie”, su base de operaciones se asentaba en Huixquilucan y estuvo relacionado con la masacre de 24 personas en La Marquesa, en 2008, cuando supuestos albañiles fueron ejecutados después de construir un narcotúnel. Otra versión asegura que los albañiles eran en realidad sicarios de la Familia Michoacana, que se aprestaban para entablar una guerra por la plaza. “El Indio” pudo comprar a la policía de Huixquilucan, así como a militares que le dieron protección por un tiempo.

Otro miembro del narco, Osvaldo García Montoya, “La mano con ojos” o “El Compayito”, también participó en los homicidios de La Marquesa y era parte del grupo de los Beltrán. Se le ha vinculado con el secuestro del panista Diego Fernández de Cevallos y con más de 300 ejecuciones.

Huixquilucan es el municipio más desigual del Estado de México. Sólo una barranca divide la miserable realidad de la mitad de ese municipio, frontera de lo incomensurablemente rico. De un lado, colonias como Los Cuadros pintan de gris el paisaje y por otro, enormes edificios de departamentos y centros comerciales de lujo dan forma a los fraccionamientos para millonarios. 

En el sur del Estado de México, la Familia Michoacana domina la región hace años y ha mantenido su plaza después de enfrentamientos sangrientos contra los Guerreros Unidos, llegados desde Iguala, en Guerrero, contra el narcotraficante conocido como “El Tequilero”, Raybel Jacobo de Almonte, también guerrerense, y contra Los Rojos de Morelos, de Santiago Nazari.

La Tierra Caliente es un paso obligado del narco, pero también es una zona de minas. Hurtado Olascoaga mantiene su base en el municipio de Tlatlaya, cuya pequeña cabecera ha sido concesionada en seis fracciones a mineras que extraerán oro, según se asienta en mapas de la Secretaría de Economía. Hurtado Olascoaga participa de la extracción y se ha aliado con el empresario Carlos Ahumada en la explotación de uranio, en el municipio de Arcelia, según declaraciones de sicarios de los Guerreros Unidos capturados durante las investigaciones relacionadas con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

En el violento sur mexiquense han estado cárteles como el de Los Zetas, Los Pelones y Los Marranos, pero ninguno pudo con el poder, incluso político, de Hurtado, a quien se le acusa de corromper al 52 Batallón de Infantería del Ejército Mexicano, asentado en San Miguel Ixtapan, Tejupilco, para obtener protección.

 

Un estado violento

El Estado de México es la tercera entidad con más homicidios en el país, sólo detrás de Guanajuato y Baja California, con mil 187 asesinatos en el primer semestre del año. El multihomicidio de ayer en Nezahualcóyotl ha puesto en duda la capacidad del Estado para hacer frente a las organizaciones criminales y del narcotráfico y garantizar la seguridad de la población mexiquense.

De acuerdo con datos del Atlas de Seguridad y Defensa de México, hay presencia de 14 organizaciones criminales en 90 municipios del Estado de México, entre ellos el Cártel de Sinaloa, Los Rojos, La Familia, Cártel Jalisco Nueva Generación y los Guerreros Unidos.

La escalada de violencia se materializó ayer, cuando policías municipales de Neza localizaron seis cuerpos sin vida en un automóvil Nissan Versa en la calle de Bosques de Libia, en la colonia Bosques de Aragón. Tres cuerpos fueron encontrados en la parte trasera del vehículo, y los otros tres en el portaequipajes. Todos presentaban disparos de arma de fuego.

La Fiscalía mexiquense atrajo las investigaciones e informó que el móvil de los asesinatos había sido una presunta disputa del territorio de control del narcomenudeo en la Ciudad de México, entre cárteles antagónicos identificados con La Unión de Tepito, debido a que en una de las puertas del automóvil los sicarios habían escrito el mensaje “Anti-Unión”.

La dependencia de justicia del Estado de México informó en un escueto comunicado que habían sido secuestrados y ejecutados en la capital del país, y que habían huido a la entidad mexiquense para arrojar los cuerpos en Nezahualcóyotl.

Esa organización, autonombrada Fuerza Anti-Unión, se adjudicó los asesinatos de Nezahualcóyotl y el desmembramiento de dos sujetos no identificados en Ecatepec, incidente acaecido también ayer.

En la colonia Renacimiento de Aragón, señalado por vecinos de Ecatepec como un foco rojo del municipio, fueron hallados restos de dos sujetos a 4 kilómetros de distancia uno de otro.

A propósito de estos hechos de violencia, el exdirector de la Policía de Investigación de la Ciudad de México, Miguel Amelio Gómez, informó al portal Reforma que la violencia de la zona conurbada de la capital del país y el Estado de México se debe a la disputa de las plazas controladas por la Unión de Tepito por parte de organizaciones criminales externas a ese cártel, y que la violencia no se acota a un marco geográfico específico.

Agentes de la policía municipal habían revisado las cámaras de seguridad de las calles del municipio, y concluyeron que los criminales “se introdujeron a Nezahualcóyotl en punto de las 00:15 horas por avenida Oceanía, para después transitar por avenida Central hasta Bosques Argelia y posteriormente por Bosques de Libia, donde un sujeto descendió del automotor para abordar el vehículo blanco y retirarse junto con sus probables cómplices con dirección, aparentemente, hacia el municipio de Ecatepec”, dijo el diario El Universal.

La masacre del 12 de septiembre de 2008, donde 24 personas fueron asesinadas en el paraje La Loma de La Marquesa, ubicado en el municipio de Ocoyoacac, en los límites de Huixquilucan, marcó entonces el inicio de una escalada de violencia sin precedentes para la entidad.

Agentes de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México y de la Agencia de Seguridad Estatal informaron en 2008 que las víctimas no eran originarias del estado, y que de acuerdo con las facciones físicas y la vestimenta de los occisos, suponían que procedían de la Tierra Caliente de Guerrero y Michoacán.

“Lo único que tenemos es que todos [los occisos] tienen entre veinte y treinta y cinco años de edad, corte de pelo militar y vestimenta adecuada a Tierra Caliente […] Son de tez morena, de complexión media, y sus rasgos corresponden a pobladores de municipios de Tierra Caliente”, informó quien era procurador en ese momento, Alberto Bazbaz.

Los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública indican que en la entidad gobernada por Alfredo del Mazo se han abierto 673 carpetas de investigación por delitos relacionados al narcotráfico, 3 por delitos contra la salud, 18 correspondientes al fuero federal contra la salud en la modalidad de narcomenudeo, 51 por producción de estupefacientes, 7 por distribución, uno por tráfico, uno por comercio y 44 por posesión en el presente año.

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