El pop dulce de Esteman sedujo a sus seguidores en Quimera

Puntual como todo profesional, el cantante colombiano Esteman salió al escenario principal del XXIX Festival Internacional de Arte y Cultura Quimera 2019: la Plaza Juárez, misma que se llenó de sanos jóvenes, porque la propuesta del sudamericano es positiva, sana, pasarla bien sin broncas. Esteban Mateus Williamson (Bogotá, Colombia, 1984), mejor conocido como Esteman, es un treintañero cantante de dulce pop, de música que no mortifica, ni compromete. Es música de fondo para las buenas conciencias. En este concierto no podían faltar los temas éxito de este lánguido cantante bailarín: "No te metas a mi  Facebook", "Aquí estoy yo" que
octubre 12, 2019

Puntual como todo profesional, el cantante colombiano Esteman salió al escenario principal del XXIX Festival Internacional de Arte y Cultura Quimera 2019: la Plaza Juárez, misma que se llenó de sanos jóvenes, porque la propuesta del sudamericano es positiva, sana, pasarla bien sin broncas.

Esteban Mateus Williamson (Bogotá, Colombia, 1984), mejor conocido como Esteman, es un treintañero cantante de dulce pop, de música que no mortifica, ni compromete. Es música de fondo para las buenas conciencias.

En este concierto no podían faltar los temas éxito de este lánguido cantante bailarín: "No te metas a mi  Facebook", "Aquí estoy yo" que grabara con Andrea Echeverry de la banda paisana suya Aterciopelados; "Caótica belleza" que hiciera lo propio con Natalia Lafourcade; "La noche es corta", "Todo lo que soy" y "Adelante" que cantara con Carla Morrison.

Esteman hizo un breve recorrido sonoro de sus discos "1er Acto" (2012), "Caótica belleza" (2015) y "Amor libre" (2019) en este concierto estelar de la segunda noche del encuentro masivo público gratuito cultural anual.

El tipo colaboró en el 2016 en el disco "We Love Disney" (Latino) interpretando la rola "Todos quieren ser un gato jazz" de la película "Los Aristógatos", a lado de los cantantes Caloncho y Mon Laferte, con lo que aumentó su popularidad entre los jóvenes millenials.

El público asistente se comportó a la altura, bailaba a la menor provocación y disfrutaba las imágenes proyectadas en dos pantallas gigantes de los pocos músicos que acompañan a Esteman. Con tan solo tres músicos de acompañamiento, este cantante colombiano sometió a su débil emocional audiencia y mostró imágenes ad hoc a sus letras de fácil manufactura sobre el fondo del escenario.

Son tiempos light para este Festival Internacional Quimera y los efectos se ven a primera vista, se nota la transición y se ve el poco esfuerzo por presentar productos culturales vanguardistas de talla mundial por parte de las autoridades locales.

Por supuesto, Esteman no tiene la culpa de que su producto guste a estos niveles y le vaya bien. El frío aire otoñal con luna llena está más pesado que la música de este ser blanco, como su vestimenta, en una velada que se antojaba mucho más comprometedora, propositiva y vanguardista.

Síguenos

PUBLICIDAD

BOLETÍN

Únete a nuestra lista de correo

Como tú, odiamos el spam

Síguenos

Te recomendamos