El techo de cristal

El día de ayer un querido amigo me comentó que había acudido a una capacitación laboral y que constantemente el instructor habló sobre el “techo de cristal” y la urgencia para romperlo, pero muy consternado me preguntó en qué beneficiaba a los hombres el romper el techo de cristal. Como me apasionan los temas de igualdad de género, comencé por explicarle que la expresión “techo de cristal” se refiere a las barreras invisibles que encontramos las mujeres a la hora de abrirnos paso en nuestra vida profesional, que incluye no solo la obtención de puestos, sino ascensos a unos de mayor responsabilidad; es una metáfora acuñada por expertos investigadores sobre género. Y para muestra, unas cifras: en México las mujeres ocupamos sólo el 17 por
octubre 20, 2017

El día de ayer un querido amigo me comentó que había acudido a una capacitación laboral y que constantemente el instructor habló sobre el “techo de cristal” y la urgencia para romperlo, pero muy consternado me preguntó en qué beneficiaba a los hombres el romper el techo de cristal.

Como me apasionan los temas de igualdad de género, comencé por explicarle que la expresión “techo de cristal” se refiere a las barreras invisibles que encontramos las mujeres a la hora de abrirnos paso en nuestra vida profesional, que incluye no solo la obtención de puestos, sino ascensos a unos de mayor responsabilidad; es una metáfora acuñada por expertos investigadores sobre género.

Y para muestra, unas cifras: en México las mujeres ocupamos sólo el 17 por ciento de altos cargos públicos y en la iniciativa privada sólo un 10 por ciento de mandos superiores, todo ello a pesar de que el 40 por ciento de la población económicamente activa somos mujeres y somos más de la mitad de la población; en pocas palabras, somos una mayoría que no está debidamente representada.

Ahora bien, ¿en qué se benefician los hombres cuando existe igualdad en los espacios de toma de decisiones? Es muy fácil, pues las características propias de nuestro género se complementan, el trabajo es más productivo en cuanto a jornadas laborales, pues se hace eficiente el tiempo, existe un equilibrio entre responsabilidades laborales, personales, económicas y familiares.

Y bueno, terminé mencionando una parte el discurso que dio Hillary Clinton al reconocer su derrota electoral–ya que es una enseñanza para todos–, pues cuando se refiriere a que el techo de cristal es duro y en ocasiones muy alto, dijo que a pesar de todo, hoy estamos más que nunca cerca de quebrarlo, y que hay que romperlo en mil pedazos, ya que los sueños de tener un mejor país tienen un límite que está más allá del techo de cristal, por lo que necesitamos generar una alianza poderosa, entre hombres y mujeres, para hacer equipo y terminar definitivamente con aquellos obstáculos mentales y materiales que nos impiden crecer en igualdad.

 

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