Los afluentes de los ríos Bacanuchi y Sonora muestran de nuevo el característico color naranja de los derrames de la minera Buenavista del Cobre, tal como lo denunció la semana pasada el gobierno estatal de Sonora.
En un sobrevuelo sobre la zona, que ofreció ayer el Gobierno estatal, se pudo observar que persisten los derrames en los almacenamientos de residuos mineros.
En represos como el Tinajas 1 y Tinajas 2 aún existen filtraciones de solución ácida de cobre, en el mismo sitio donde el 6 de agosto se derramaron 40 mil metros cúbicos.
En el lugar se observaron personas y maquinaria, cal vertida sobre la corriente de químicos, que escurren por arroyos afluentes del río Bacanuchi.
Estas filtraciones actuales son independientes de la fuga de químicos que provocaron las lluvias y que fue reportada el viernes 18 de septiembre por habitantes de Arizpe.
Durante el recorrido por el sitio se observó una cortina de unos 30 metros de ancho y unos 6 metros de altura, hecha de tierra, la cual fue rebasada por la corriente, que finalmente socavó un arroyo hasta que el contenido se vació por completo.
Desde días atrás, la Unidad Estatal de Protección Civil identificó una mancha naranja que fluía aguas abajo por el río Bacanuchi y actualmente fluye por el Sonora.
"Confirmamos la presencia de líquido, porque se ve, y activamos el protocolo de Protección Civil, les ratificamos las medidas de seguridad que siguen vigentes. No hemos levantado las medidas desde que inició la contingencia", informó Carlos Arias, director de Protección Civil.
Los remanentes de "Odile" provocaron en Cananea lluvias de 115 a 200 milímetros que llenaron cuatro represos con solución ácida de cobre, los cuales desbordaron líquido con contaminantes hacia los afluentes del río Bacanuchi.
En oficios a Conagua y Protección Civil, el representante legal de Buenavista del Cobre, Víctor del Castillo Alarcón, informó que el 18 de septiembre se presentaron derrames.
Ante esta situación, el titular de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), David Korenfeld, informó que se aplicó el protocolo de toma de muestras de calidad del agua y se mantiene la restricción del consumo hídrico en la zona.
"Seguimos monitoreando la calidad, por lo tanto sigue la imposibilidad de suministro a través de la toma del propio río como lo hemos mantenido desde el primer proceso.
"En las mediciones analizaremos qué elementos se encuentran ahora para efecto de determinar si hubo o no un derrame adicional de una sustancia distinta al tema de la propia agua de lluvia", indicó el funcionario en conferencia de prensa.
(Con información de Evlyn Cervantes y Reforma)


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