Deconstruyendo a Alejandra del Moral, “Mexiquense de Corazón”

De adversaria frontal a posible candidata del mismo sistema que combatió. Alejandra del Moral no cambió: fue reubicada. Morena tampoco rompió: integró.

I. No cambió ella, cambió su lugar en el poder

Alejandra del Moral no atravesó una conversión política. No hay retractación ni revisión de fondo.

Hace tres años descalificaba a Delfina Gómez como una opción sin pericia, frágil en lo técnico y riesgosa para la gobernabilidad. La colocó como una apuesta incierta para un estado complejo.

Hoy, esa misma figura se mueve dentro del ecosistema político que entonces buscó desacreditar.

No es cambio. Es reacomodo.

II. Representa engranajes, no ideas

Del Moral no es una figura ideológica. Es una operadora de conexiones:

  • élites económicas 
  • estructuras territoriales priistas 
  • burocracias del antiguo régimen 

Su valor no está en el voto.
Está en su capacidad de articular intereses.

No persuade. Opera.

III. Su derrota la desplazó, no la anuló

En 2023 no logró imponerse frente a Delfina Gómez.

Pero en política mexiquense, perder no elimina. Reubica.

Pasó de candidata a factor interno.
Menos visible, más funcional.

No arrastra masas.
Incide en decisiones.

IV. Morena dejó de confrontar, ahora absorbe

La presencia de Del Moral no es anomalía. Es síntoma.

Morena dejó de ser solo ruptura.
Funciona como sistema de integración del poder existente.

No elimina adversarios.
Los incorpora.

Y al hacerlo, diluye su frontera moral.

V. El silencio interno es consentimiento

No hubo cuestionamiento real a su incorporación.

No hubo exigencia de coherencia.
No hubo deslinde.

Hubo silencio.

Y el silencio, en política, es aval.

VI. El contraste no desapareció, se volvió incómodo

En campaña, Del Moral confrontó sin matices:

  • una Delfina sin experiencia 
  • una administración vulnerable 
  • un proyecto incierto 

Ese juicio no fue desmentido.
Fue silenciado.

Las dos visiones siguen ahí.
Se toleran.

VII. Higinio: la ingeniería del poder

La cercanía con Higinio Martínez no es afinidad. Es cálculo.

  • Higinio aporta estructura y presión 
  • Del Moral aporta conexiones y memoria del sistema 

Juntos operan como bisagra.
Viejo régimen y nuevo poder dejan de oponerse. Empiezan a coordinarse.

VIII. No transforma, estabiliza

Del Moral no introduce cambio.

No redefine políticas.
No rompe inercias.

Aporta continuidad, operación, previsibilidad.

No transforma el sistema.
Lo mantiene funcionando.

IX. El cinismo dejó de ser defecto

Morena no le pidió cuentas.
No exigió coherencia.
No marcó distancia.

La integró.

El adversario se vuelve aliado sin transición.
La congruencia deja de ser requisito.

No es contradicción. Es método.

X. La paradoja: de adversaria a candidata

La escena es directa:

2023:
Alejandra del Moral, adversaria frontal de Delfina Gómez.

2027:
El mismo ecosistema político —con Higinio Martínez como operador— podría devolverla a la arena electoral.

No como adversaria.
Como candidata.

La política mexiquense no elimina antagonistas.
Los recicla.

Valiente Morena.

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Mario A. García Huicochea

Mario A. García Huicochea

Periodista y columnista especializado en análisis político. Observador crítico de la realidad social y política del Edomex durante más de cuatro décadas.

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