El incendio en Xonacatlán de un depósito de residuos industriales es la punta de iceberg de una serie de problemas. Entre ellos están las concesiones irregulares e ilegales; la falta de protocolos que generan contaminación y daños directos a la salud.
Desde las 2:00 horas del pasado domingo, el fuego consumió un depósito privado de la Comisión Federal de Electricidad. A pesar de que este lunes, el gobierno federal deslindó a la empresa estatal, ahí se almacenaba cables, cartón, madera, piezas de metal, pero también transformadores que contienen hidrocarburos sintéticos, que son contaminantes del aire y del subsuelo.
Por el tipo de material y las fechas de viento, el incendio en Xonacatlán se controló hasta la tarde del lunes.
No es la primera ocasión que ocurre un incendio en este depósito, de acuerdo con el alcalde de Xonacatlán, Joaquín Ortiz, quien dijo que, en al menos tres ocasiones, se han registrado incendios en la empresa; además, aseguró que pudo haber sido provocado, o por lo menos así lo sugirió la empresa dueña del lugar.
El depósito se encuentra a unos 200 metros de la carretera Toluca-Naucalpan, una importante vía de conexión entre las industrias de la zona.
Foco de infección
Además, en recorrido realizado por la zona, se documentó que los residuos químicos, principalmente producidos por los generadores, se vertían en un canal que cruza por una zona habitacional aledaña. En él se percibió un fuerte olor a aceite y químicos, lo que representa un riesgo para la población que aspira los gases.
Predio
Este predio, por su superficie, debió contar con una Evaluación de Impacto Estatal, muy similar a los de las gasolineras, que es el documento sustentado en una o más evaluaciones técnicas de impacto en materias de:
Desarrollo Urbano
Protección civil
Medio ambiente
Comunicaciones,
Movilidad y
Agua, drenaje, alcantarillado y tratamiento de aguas residuales.
¿Por qué no hubo una contingencia ambiental por el incendio en Xonacatlán?
La medición de la calidad del aire de la estación de Xonacatlán estuvo durante este lunes entre los 106 y 109 Partículas Menores a 10 micras, lo que representa una calidad del aire mala, pero no con un repunte como se esperaba.
La causa por la que no se aplicó una contingencia ambiental es porque, a pesar de la densa nube que se pudo ver en los municipios de la zona, las estaciones de monitores solo miden:
ozono (O3)
monóxido de carbono (CO)
dióxido de nitrógeno (NO2)
dióxido de azufre (SO2) y
Partículas Menores a 10 micras.
Las sustancias propias de este incendio, aunque tóxicas, no están consideradas en estas mediciones.
De acuerdo con Hugo Espinosa, académico y experto en gestión de riesgos, estos depósitos son muy frecuentes en municipios como Xonacatlán, Lerma y Toluca, por sus accesos a las zonas industriales y a vías de comunicación:
“En la mayoría de los casos son terrenos ejidales con conflictos legales, con vacíos legales y con padrinazgos políticos, que operan en la provisionalidad”, informó.
Riesgos para la salud
El incendio aporta a la mala calidad del aire que, de acuerdo con Emilio Rangel, meteorólogo Observatorio “Mariano Bárcena”de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex), este fenómeno se intensifica principalmente por factores como la contaminación vehicular y las actividades industriales.
Entre los principales síntomas se encuentra la picazón en la nariz, ojos irritados, estornudos y flujo nasal.
Los principales afectados son las infancias, adultos mayores y grupos vulnerables, principalmente aquellos con enfermedades respiratorias como asma y enfisema quienes tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedades respiratorias y cardiovasculares.


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