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Inicia la Primavera sin acceso a la zona arqueológica de Teotihuacán

Este año, debido a la persistencia de la pandemia de covid-19, Teotihuacán y otros sitios arqueológicos permanecerán cerrados para evitar las aglomeraciones los días 21 y 22 de marzo, así como el 1, 2, 3 y 4 de abril

La creencia de que los centros ceremoniales eran usados por los indígenas del México prehispánico para hacer rituales durante el equinoccio de primavera no esta sustentada científicamente, sin embargo, campañas publicitarias y el surgimiento de grupos urbanos de danzas prehispánicas han mantenido esta práctica en las distintas zonas arqueológicas de México y el Estado de México.

El equinoccio es el término que se le da al evento astronómico en el que el día y la noche tienen la misma duración; una fecha que marca el inicio de una nueva estación del año y que congrega el 21 de marzo de cada año a miles de personas en los distintos puntos que conforman las zonas arqueológicas del Estado de México, hasta estos últimos dos años en que fue suspendido el acceso debido a la pandemia de covid-19 que se cierne en el mundo.

En “El equinoccio de primavera. Uso y abuso”, de Enrique Vela, publicado en la revista Arqueología Mexicana, se menciona que en ocasiones se le atribuye a lo prehispánico significados que no tiene, como es el caso de “de acudir a las zonas arqueológicas a ‘cargarse de energía’ en fechas como el equinoccio de primavera”, sin embargo, es un hecho que ha habido circunstancias que han llevado a cierto sector de la población a continuar con estas prácticas:

En 1992, se televisó a nivel nacional una entrevista al Dalai Lama, quien realizó un rito en la pirámide del Sol, lo que y pudo ser un detonador para que las personas –vestidas de blanco y con cintas rojas anudadas a los cabellos o a la cintura–, realizaran visitas a este lugar.

Stanislaw Iwaniszewski menciona que para mediados de los noventa se dio un cambio y que las actividades que se desarrollan los 21 de marzo, en general, se hacen por “grupos de concheros y mexicaneros, quienes acuden con instrumentos de viento y bailan al mediodía del 21 de marzo, aunque no sea precisamente el momento de equinocio”.

Foto Jesús Mejía

Los propósitos de visita y ascenso, menciona Jesús Torres Peralta en “21 de marzo: equinoccio en Teotihuacan”, son desde aquellos “motivados por la idea de recibir energía […]hasta aquellos que la sienten como una nueva religión, que está fabricada con elementos transculturales y eclécticos, combinaciones de rasgos orientales y prehispánicos”.

Foto Jesús Mejía

El cuidado de las zonas arqueológicas

En los últimos años se han tomado medidas para evitar el deterioro de las zonas arqueológicas por la afluencia de las personas, en 2019 se registró una afluencia de 82 mil personas, en ese año, el personal del INAH recomendó evitar el ascenso a las estructuras acordonadas para evitar daños al patrimonio arqueológico.

El equinoccio en pandemia

Este año, debido a la persistencia de la pandemia de covid-19, Teotihuacán y otros sitios arqueológicos permanecerán cerrados para evitar las aglomeraciones los días 21 y 22 de marzo, así como el 1, 2, 3 y 4 de abril.

Por otra parte, el INAH dio a conocer que habrá 24 zonas arqueológicas, ubicadas en 11 estados del país, que operarán porque el semáforo epidemiológico lo permite, pero con estrictas medidas sanitarias: uso de cubrebocas en todo momento, aplicación de alcohol gel y toma de temperatura, una sana distancia de al menos 1.5 m entre personas y con un aforo permitido del 30 por ciento.