El año pasado escuelas primarias de Naucalpan, Ecatepec, Toluca y Nezahualcóyotl registraron el mayor número de brotes de “piojos”, indicó el subdirector de Epidemiología del Estado de México, Víctor Manuel Torres Meza.
En lo que va de este año sólo se ha registrado un brote en febrero en una escuela privada de Naucalpan. Este problema no está considerado en el sistema de vigilancia, “los hallazgos son casi siempre a través de los padres que notifican que en alguna escuela o en algún centro de concentración hay algún niño con el padecimiento y ya valoramos, si hay más de cinco casos le llamamos brote epidémico”, explicó el experto en epidemias.
En este último caso, señala que se atendió debido a que establecimientos de tratamientos de este tipo de problemas reportaron un incremento en la demanda de sus productos.
Enfatizó también que este padecimiento capilar no tiene nada que ver con el estatus económico, se puede presentar en una zona rural como urbana y, aseguró que el brote se debe a que los padres han dejado de bañar y peinar a sus hijos, dejando que ellos hagan esta limpieza sin supervisión de un adulto.
El caso de la “pediculosis”, nombre de este padecimiento, se presenta en un grupo específico, casi siempre en edad escolar y tarda de dos a tres semanas en que el huevecillo se desarrolle y se convierta en el famoso piojo; “las liendres tienen una característica que tienen un gel que se pega mucho en el cuero cabelludo y sabemos que un piojo hembra pone entre 70 y 100 liendres y tarda hasta tres semanas para tener el piojo, ese es el periodo que se tendría de limpiar y no contagiar”.
Autoridades exhortan a los padres a revisar constantemente la cabeza de sus hijos y peinarlos, ya que los piojos no tienen una etapa de tiempo en que se propaguen, sin embargo, el calor puede ser un factor de mayor riesgo, por lo que recomendaron incrementar las medidas higiénicas en escuelas y guarderías en esta época.
El subdirector señala que estos animales buscan cabezas limpias y pueden brincar hasta un metro 20 centímetros de una cabeza a otra, por lo que también recomienda a los padres que si observan que si hay exceso de comezón en la cabeza del pequeño, le da dolor de cabeza y se siente molesto, hay que llevarlo al médico o tomar la medida de prevención para no propagar el parásito; “lo que hacemos es cortar la propagación, el parásito ahí esta por eso es recomendable el lavado adecuado del cabello y el uso de algún champú parasitario”
Pero lo más recomendable para eliminar este tipo de animal es una limpieza mecánica con un peine especial llamado “anti-liendres”, en el caso de las niñas, si tienen el cabello largo cortarlo un poco para un eficaz cepillado. El epidemiólogo no recomienda rapar al menor porque no sirve ya que las “liendres” se adhieren al cuero cabelludo, y causan un problema más en el menor de ser etiquetado en la escuela como “piojoso”.
Otra recomendación es inculcar la cultura de la utilización de objetos personales, es decir, no compartir el peine, no compartir sombreros, gorras, moños, diademas y broches.
El subdirector indicó que en caso de detectar la presencia de liendres e insectos sin alas se emita un reporte al centro de salud o a la jurisdicción sanitaria correspondiente para desplegar brigadas de personal de salud, que informen y actúen con acciones de limpieza. Señala que actualmente autoridades educativas y de salud trabajan en campañas preventivas con padres y maestros para la detección y prevención de propagación del padecimiento.


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