Raymundo no es buscado por la Interpol. Eso es una bobada construida por la Fiscalía General de Justicia del Estado de México y los medios de comunicación. De hecho, hasta el momento no hay una alerta roja para localizarle. Eso corresponde a una exageración en la narrativa oficial urgida de credibilidad. Quisieran que la gente compre la idea de que le están buscando exhaustivamente, aunque no sea así. Pretenden construir una percepción pública no con hechos, sino con pura imaginación.
*
José Luis Cervantes es un hombre decente. Así lo acredita su trayectoria en el servicio público. Es también de sólida formación, hijo de general. Obviamente, no la está pasando bien, su prestigio ha quedado maltrecho con la bochornosa fuga de Raymundo Martínez. En el evento de la presentación de la estrategia de seguridad de este jueves en Nezahualcóyotl, al que acudió en calidad de invitado, se le veía incómodo sentado en la orilla del presídium, último en ser presentado. A su alcance tiene todos los instrumentos para reivindicarse: atrapando pronto al fugitivo e imponiendo un castigo ejemplar a quienes le facilitaron la huida. Si no lo hace así, podrá quedarse en el cargo, pero sin la confianza debida.
*
A propósito de la nueva estrategia de seguridad del gobierno, el cambio de paradigma es alentador. Atender las causas y no solo las consecuencias en una mirada más integral del problema. Construir la paz estructuralmente en consonancia con la política del Gobierno federal. Está claro que el modelo anterior se agotó y nunca funcionó del todo.
*
Uno de los retos políticos de Delfina Gómez es la formación de una nueva clase política. El delfinismo como no tal no existe, al menos no todavía. La maestra formó parte de un grupo controlado siempre por Higinio Martínez. Son contadas las personas en su gobierno, ciento por ciento delfinistas.
*
Este es un buen momento para preguntar ¿a quién es leal Martha Guerrero? Los propios morenistas lo cuestionan. Hay quien la ubica más cerca de los intereses de Higinio Martínez que de la propia gobernadora Delfina, quien le dejó el escaño que hoy ocupa en el Senado. Como dirigente estatal de Morena, Guerrero ha sido discreta, por no decir opaca. Pronto quedará claro dónde están sus lealtades.


Síguenos