Por: Iván Ortiz
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) investigará la ejecución extrajudicial de Julio César Mondragón Fontes, normalista de Ayotzinapa originario de Tenancingo. El Estado Mexicano cuenta con un plazo de tres meses, prorrogable a máximo cuatro, para enviar información actualizada sobre el caso, informaron familiares de Julio y la Red Solidaria Década contra la Impunidad AC (RSDCIAC).
La intervención de la CIDH —admitida tras un año de espera, tiempo récord— representa un avance ante uno de los casos más relegados del caso Ayotzinapa. En conferencia de prensa de este viernes 12 de enero, Julian Cruzalta, de la RSDCIAC, exigió a las autoridades mexicanas no más retrasos a nueve años del crimen.
«Pedimos justicia para la familia de Julio César y le exigimos al Estado que no haya más prórrogas, no más dilación de la justicia. Ya es tiempo de tener acceso a la verdad, la justicia y a una resolución satisfactoria«, sentenció Cruzalta.
¿Quién es Julio César Mondragón?
Durante la noche del 26 de septiembre de 2014, en la que secuestraron y desaparecieron a 43 normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, también torturaron hasta la muerte el estudiante Julio César Mondragón, originario de Tenancingo, Estado de México.
A Julio César lo golpearon y le fracturaron 40 huesos. Mientras se resistía a morir, le mutilaron un ojo y le desprendieron la piel del rostro. En la mañana del 27 de septiembre, se viralizó en redes sociales una fotografía de su cuerpo sobre un camino de terracería, en las orillas de Iguala. Con esa imagen comenzó el terror del caso Ayotzinapa.
Sin embargo, a diferencia de los 43 normalistas desaparecidos, con el tiempo el caso de Julio César Mondragón fue perdiendo los reflectores de la prensa, acompañamiento de colectivos de derechos humanos y apoyo gubernamental.
“Para nosotros, la familia de Julio, ha sido muy difícil acercarse con los medios en estos años”, consideró Cuauhtémoc Mondragón, tío del normalista.
Hoy, la familia Mondragón, de tradición normalista, lucha por justicia desde el Estado de México solo con el acompañamiento de la RSDCIAC.
A nueve años del crimen, sin avances
Inicialmente, una autopsia concluyó que la fauna local devoró la piel y ojos del estudiante después de su asesinato. Por ello, el caso se clasificó como un homicidio calificado, sin reconocer la tortura de por medio. Inconformes, los Mondragón demostraron la tortura a Julio César con un segundo dictamen pericial en 2016.
Sin embargo, la familia desconoce si a la fecha el caso sigue tipificado solo como homicidio calificado, ya que no han podido tener acceso a los expedientes, ubicados en Tamaulipas.
“Esperamos que se rectifique que a Julio lo torturaron y no solo lo asesinaron”, expresó Cuitlahuac Mondragón, también tío de Julio César, en entrevista con AD Noticias.
Esta no es la única irregularidad del caso: La Comisión para la Verdad del Caso Ayotzinapa (CoVAJ) considera que existen hasta tres versiones sobre el crimen, que suman más de 30 personas señaladas como presuntos culpables.
En sus dos últimos informes, la CoVAJ omitió una línea de investigación sobre las comunicaciones del teléfono robado de Julio César con el Campo Militar Número 1 y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), posteriores a su asesinato. Esto a pesar de que su propio secretario técnico, Félix Santana, había revelado estas comunicaciones en 2016.
Cuauhtémoc Mondragón señaló que no solo las autoridades mexicanas han sido omisas, sino que “el mismo GIEI, al dar su penúltimo informe, no mencionó nada del caso, porque era de ‘pronóstico reservado’ y lo darían al final, pero terminaron su estancia en México y no nos dieron nada del informe prometido, porque ‘era muy delicado'».
A nueve años de lo sucedido, el caso Julio César Mondragón se encuentra sin avances y relegado al olvido por el Gobierno federal: “Les pedimos nos informen sobre los avances del caso y siempre nos dan negativas o ni caso nos hacen”, consideró Cuauhtémoc. “Ni siquiera nos toman en cuenta. El caso de Julio César está omitido al 99.99% y sin avances legales”, concluyó Cuitláhuac.


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