La debacle del PRI. Capítulo 1: La política crea extraños compañeros de cama

Con el paso de los años, los espacios que fue perdiendo el PRI fueron aprovechados por el Partido Acción Nacional (PAN).
junio 20, 2023
El fin del PRI

Corrupción, sobornos, presuntos nexos con el narcotráfico y malversación de recursos públicos son solamente algunas de las acusaciones en contra de gobernadores y secretarios de Estado emanados del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que han desencadenado una crisis de popularidad en ese instituto y provocado que su influencia en decisiones políticas se encuentre en el nivel más bajo, teniendo como telón de fondo el 2018, cuando alcanzó tan solo el 16.4 por ciento en la votación federal.

Aquí el primer capítulo de este podcast de AD Noticias

Después de la Revolución Mexicana, el expresidente Plutarco Elías Calles logró controlar al Estado mexicano que se encontraba dividido en generalatos por medio de la pacificación al repartir los territorios como una patente de corso a cambio de lealtad, la cual se institucionalizó en un partido hegemónico que evolucionó hasta convertirse en el PRI, explicó a AD Noticias Edgar Morín, doctor en Antropología.

La Revolución se institucionalizó y esa clase política se configuró a partir de la lealtad y a cambio de esta se obtuvo una serie de canonjías y así funcionó por décadas. Es posible que la fragmentación de ese partido haya iniciado con el tráfico de drogas, en los años ochenta, con Salinas. En aquel entonces, el primer gobernador de oposición fue Ernesto Rufo (PAN), en Baja California. Alguna vez él comentó que le tomó cinco años tener el control de la Procuraduría de Justicia.

Edición del 5 de julio de 1989 del periódico Excelsior. Foto: Marcatextos

Al gobierno federal en ese momento no necesariamente le convenía que un gobernador de oposición fuera exitoso en el combate a la inseguridad y hablamos de este tema en abstracto. Si bien el problema del narcotráfico ya existía, no era tan visible. Pero este problema generó una recomposición. Por un lado, estuvieron los grupos de poder y por otro, la delincuencia que se desarrolla en esos vacíos que deja el Estado y en medio de problemas políticos”, añadió Morín. 

Con el paso de los años, los espacios que fue perdiendo el PRI fueron aprovechados por el Partido Acción Nacional (PAN). Un partido a donde llegó una clase empresarial que estuvo durante algún tiempo de lado del priismo.

El papel del PAN

Los partidos de oposición ganaron otras gubernaturas, lo que después se constituyó como alternancia con Fox y Calderón en el poder. Sin embargo, básicamente continuaba la misma clase política con otro nombre de partido. En este caso, el PAN, que tomó más fuerza con el apoyo de aquellos empresarios que se creyeron agraviados con la nacionalización de la banca, señaló el antropólogo.

El triunfo de Vicente Fox en 2000 no fue un cambio real.

Morín argumentó que la nacionalización de la banca se convirtió en un parteaguas que incidió en el reacomodo de la clase política. Mientras que en el PAN logran converger empresarios y doctrinarios, en el PRI esto genera un desgaste y se convierte en pérdida del voto.

El experto trae al tema a López Portillo, quien podría ser el punto más alto del priismo porque ni siquiera hubo oposición durante aquella campaña política y ganó el 100 por ciento de los votos. No obstante, el gran perdedor de todo este proceso fue el PRI, porque aunque su estrategia fue dividir y crear pequeños partidos, con el paso de los años esto no le ha dejado grandes beneficios. 

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Entre otras razones, la caída del PRI también se debe a que cambia la composición demográfica del país. Los jóvenes piensan diferente a sus abuelos; hay condicionantes de tipo educativo y el voto duro se va pulverizando hasta llegar al 2018

Además, se debe mencionar un periodo importante con Jesús Reyes Heroles, quien hace la reforma política, la cual abre la puerta a una amnistía que le permite a muchas organizaciones de izquierda pasar de la vía clandestina (algunos otros de la vía armada) a la política electoral. Así se institucionaliza un sector importante de la izquierda”, comentó Edgar Morín.

El PRI en el Neoliberalismo

El antropólogo señaló que parte importante de esta izquierda institucional salía de un sector del PRI que entró en conflicto plenamente en el periodo de De la Madrid. “El grupo de Salinas impulsó la versión de la modernización del país. Lo que generó al interior del PRI una recomposición importante que termina echando a un sector del nacionalismo revolucionario que se alía con esa parte de la izquierda que sale de la clandestinidad y la represión (la cual fue bastante brutal) y terminan haciendo una alianza”.

Así se llega a una nueva realidad que es la globalización. Ahí se genera una serie de fuerzas que producen lo que algunos llaman partidos bisagra. Según el antropólogo, electoralmente no representan mucho, pero en votaciones y reparto del poder esos pocos votos valen mucho. 

Salinas de Gortari anunciando tratado de libre comercio

“También surgen los partidos familiares y algunos de ellos abiertamente vinculados a esta clase priista, panista y ahora hasta morenista, como el partido Verde. Incluso ahora se mantienen alianzas que podrían ser impensables, pero que confirman eso que decía Churchil: ‘La política crea extraños compañeros de cama’”, explicó Morín, también autor del libro Crímenes de cuello blanco. El capitalismo de amigotes y las redes en la mafia del poder (Grijalbo/Radom House, 2019). 

La Dictadura Perfecta

Sobre el tema, Norberto Emmerich, doctor en Ciencia Política, en entrevista con AD Noticias explicó que la mejor descripción del período central de la dominación priista se encuentra en la obra de Leslie Michael Bethell, historiador inglés especializado en el estudio de Latinoamérica, quien habla de una democracia autoritaria. El nombre popular de dictadura perfecta es una mejor descripción, aunque sea incorrecto definirla así en términos políticos, añadió.

La tarea del priismo en México fue forjar un esquema estable de gobernabilidad entre actores contrapuestos y asimétricos donde el PRI ofició de árbitro único. Las empresas, los gobernadores, Estados Unidos, la Iglesia, las Fuerzas Armadas y el crimen organizado convivieron aceptablemente durante siete décadas. Así se entiende la importancia de la corrupción en la vida mexicana, ya que el dinero aceitaba las asimetrías eventuales de poder entre los distintos actores”.

El período central de la dominación priista

El auge petrolero de los años setenta impulsó una explosión demográfica y aparecen los primeros síntomas de la necesidad de cambiar el viejo modelo de la dictadura perfecta para adecuarlo a una matriz que diera cabida y respuesta a un país distinto al México postrevolucionario, de acuerdo con Emmerich. 

El escritor Mario Vargas Llosa acuño el término «Dictadura Perfecta»

Es así como a partir de la reforma de Carlos Salinas de Gortari arriba al poder una elite formada académicamente en las grandes universidades mexicanas y de Estados Unidos que logró incluir exitosamente al país dentro del NAFTA-TLCAN y convertirlo en una potencia industrial exportadora. 

“Ese modelo incluyó la transformación de miles de campesinos, primero en braceros americanos y luego en obreros industriales. Los ‘tecnócratas’ poblaron la administración pública y la corrupción perdió el sentido tradicional de aceitar la gobernabilidad para convertirse en una cultura que aceitaba la toma de decisiones”, comenta el politólogo.

Espera el segundo episodio de esta serie…

Producción audiovisual de Karlos Velázquez y Javier del Villar

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