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La hora de la Amazonía

Durante décadas la Amazonía garantizó los recursos naturales que dieron vida a Ecuador sin que esas riquezas quedaran en la región para mejorar la situación de sus habitantes; pero ahora, según los mismos amazónicos, ese panorama va a cambiar. "Ya basta de que los amazónicos seamos los más pobres; los recursos obtenidos en la explotación petrolera se invertirán en nuestras comunidades gracias al proyecto de desarrollo del presidente Rafael Correa, y nosotros seremos los beneficiados", declaró a Prensa Latina Eliana Guerrero, líder de Juventudes de la organización Amazonía Vive.

De acuerdo con Guerrero y otros representantes de ese colectivo, no ha sido fácil para el Gobierno tomar la decisión de extraer el petróleo en Yasuní, un parque nacional que ocupa nueve mil 820 kilómetros cuadrados en la Amazonía ecuatoriana.

"Esta ha sido una resolución dura y compleja, pero muy necesaria para el país y sobre todo para nuestras comunidades, por eso decidimos mostrar el apoyo popular a la propuesta", afirmó el coordinador del grupo, Yoffre Poma.

Apenas en dos meses, esa organización recogió un millón 100 mil firmas de ciudadanos, porque "siendo nosotros los dueños de la Amazonía, los nacidos y habitantes de allá, decidimos apoyar a Correa porque confiamos en él", aseguró la alcaldesa del Cantón Francisco de Orellana (ciudad del Coca), Anita Rivas.

En declaraciones a Prensa Latina, explicó cómo lograron recoger firmas de hombres, mujeres, ancianos y jóvenes, al inicio solo en la

región amazónica pero luego en todo el país.

Eso lo conseguimos hablando claro con las personas, agregó, y diciendo la verdad, que es para apoyar un proyecto de extracción dirigido a sacar de la pobreza al país y a nuestras comunidades.

El presidente ecuatoriano recibió las firmas en un acto multitudinario celebrado en la capitalina Plaza Grande, a la cual asistieron miles de representantes de todo el territorio nacional.

En su discurso afirmó: "Por 40 años las riquezas de nuestra nación han salido de la Amazonía, y pese a eso, ese territorio sigue siendo el más pobre y de menos posibilidades, por eso mi compromiso de que la explotación responsable del Yasuní se utilizará para el garantizar el Buen Vivir de todos ustedes, los habitantes de la región amazónica".

PARA DEJAR ATRÁS LA POBREZA

Los habitantes de la Amazonía recuerdan que años atrás, las grandes multinacionales petroleras llegaban a sus localidades, sacaban el recurso de acuerdo con su conveniencia, y nadie informaba ni consultaba nada con ellos.

"Antes nos peleábamos con las trasnacionales para que al menos nos dejaran un kilómetro de carretera asfaltada o una planta de agua, porque venían, sacaban nuestro petróleo, y solo quedaba la contaminación y la devastación de nuestros bosques y ríos", rememoró Poma.

¿El resultado de tales prácticas? Rivas detalló que en sus comunidades no tienen acceso a agua potable ni a los alcantarillados, pues son cientos de años en que las administraciones no han invertido nada allí.

"Hay sectores que necesitan atención urgente como los agricultores, ellos no tienen caminos vecinales porque el suelo es muy malo, y eso provoca que no puedan sacar sus productos", indicó.

Con respecto al agua potable, continuó, no se dispone de ella en muchas localidades a causa de los derrames petroleros de anteriores extracciones que lo dejaron todo contaminado, "y nosotros hemos pagado los platos rotos".

Rivas añadió que allá no cuentan con universidades, y las pocas escuelas que hay, se están cayendo a pedazos.

"Pero ahora todo cambió porque tenemos un presidente que dice, primero la Amazonía. Él ya nos está atendiendo y ahora lo hará más con este proyecto de extracción petrolera cuyas ganancias serán invertidas a favor de nuestro desarrollo", estimó.

Poma indicó que el programa propuesto por el Gobierno, ya en fase de implementación, significa agua potable, alcantarillado, educación,

salud, y en general salir de la pobreza y mejorar las condiciones de vida de los amazónicos.

El Gobierno de Correa tomó la decisión de explotar Yasuní a partir del poco apoyo internacional recibido a una propuesta ecuatoriana referida a que otros países entregaran ayudas financieras a esta nación andina y así no fuera necesario extraer el crudo.

CUESTIONES DE MEDIO AMBIENTE

Pese al apoyo popular, la propuesta de Correa no deja de tener detractores de algunos sectores que dicen estar preocupados por la seguridad medioambiental.

Al respecto, los representantes de Amazonía Vive argumentan que el proyecto es el más seguro y responsable ambientalmente de los muchos que se han llevado a cabo, en tanto solo se extraerá una milésima parte del crudo y se hará mediante técnicas modernas que provocan el menor daño.

En referencia al grupo Yasunidos, uno de los contarios a la explotación, Poma señaló respetar sus planteamientos, pero "no estoy de acuerdo".

"Es muy fácil para ellos hablar del tema cuando viven aquí en Quito con todas las comodidades, pero nosotros estamos allá, pasando necesidades y nos hacen falta esos recursos para salir de la pobreza", indicó.

Por su parte, Correa ha cuestionado la legitimidad de esos grupos que "le exigen a nuestra gente que siga viviendo en la miseria para ellos poder tener donde turistear y tomarse una foto pintoresca, pero ni siquiera son capaces de bañarse con agua fría para ahorrar recursos, ese el peor de los racismos", estimó.

En pleno siglo XXI, continuó, vivir sin electricidad, sin comunicación, sin salud o sin energía, no es folclor, eso es miseria. El mandatario agregó que los propios habitantes de la Amazonía serán los encargados de velar por la responsabilidad con que se realizará la extracción del crudo.

"Aquí están ustedes, los hermanos de la Amazonía, que serán los principales veedores para verificar la responsabilidad a la hora de extraer un recurso nuestro, y que gracias a él lograremos el Buen Vivir de todos", señaló.