La puntualidad y yo no nos llevamos bien, pero tenemos que…
Por alguna razón que aún no logro descifrar, me cuesta trabajo llegar puntual a todos mis compromisos. No sé si es una cuestión generacional, de rechazo a las reglas establecidas o simplemente, de un mal hábito.
Lo que si sé, es que en mi mente soy capaz de llegar en 15 minutos a todos lados, que existe un factor sociocultural en México en el que es bien visto llegar tarde y una costumbre citar a la gente 1 o 2 horas antes, que a todos y cada uno de nosotros nos molesta cuando quedamos de ver a alguien y llega tarde o cuando estamos esperando en el doctor y nos pasa mucho tiempo después.
La realidad es que si hay algo que es importante en la vida y debería ser más valorado, es nuestro tiempo. El rector de mi ex escuela solía decir: la puntualidad es el reflejo del interés y habla muy mal de ti hacerle perder el tiempo a los demás.
Debería ser nuestra obligación, evitar que la impuntualidad sea algo normal y bien visto y que se vuelva una costumbre. Te dejo aquí algunas recomendaciones fáciles de seguir:
- Como yo, aprenderte la frase de que la puntualidad es el reflejo del interés, así estarás consciente de que tan desinteresado te quieres ver.
- Llegar a todos lados 5 o 10 minutos antes. Tampoco es bueno llegar media hora antes y anunciarte, ya que la otra persona se sentirá incómoda o presionada.
- Si ya llegaste tarde, lo recomendable es sólo ofrecer disculpas, sin poner pretextos o excusas, ya que la otra persona sí llegó a tiempo.
- Sí sabes que vas a llegar algunos minutos tarde, intenta llamar y avisar. Así, la otra persona mínimo podrá saber y estar más tranquila. En la era de los celulares, es totalmente posible hacer esto.
- Trata de no ponerte tu solo en situaciones apretadas de tiempo. Sí ya conoces el tráfico y otros factores externos que puedan afectar tu puntualidad, organízate y programa mejor tu tiempo.
Cuando cambiamos nosotros, cambian las cosas a nuestro alrededor. Si nos hacemos el hábito de ser puntuales, aunque los demás sean impuntuales, se acostumbrarán a serlo contigo, o de lo contrario, se sentirán mal y apenados
Por último, me gustaría terminar con la regla de oro de la puntualidad:
- Sí estás 5 minutos antes, estás a tiempo
- Sí estás a tiempo, ya es tarde
- Sí ya es tarde, no estás
Hasta la próxima!
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