Liguilla sin “huevones”  

Liguilla sin “huevones”  
En la Liga MX, los “huevones” califican al repechaje y de “panzazo” andan dejando fuera a los aplicados.

Apariciones 

El torneo fast track –donde la premura del mundial condenó a sacar un nuevo campeón en apenas tres meses– está llegando a su etapa más determinante, el mes que sí vale, luego de habernos chutado los de relleno. 

Este sistema al que los jilgueros de Doña Fede aplauden por emocionante, porque en su etapa final algunos juegos, efectivamente lo son, determinarán al nuevo campeón que tomará el trono dejado por el Atlas, que pagó el precio de un exceso de juegos, torneos sin pretemporada, que le impidió siquiera calificar a la repesca donde casi todos los equipos califican.  

Creció el tumor

La liguilla sigue funcionando como maquinita. Ahora un “tumor” llamado repesca se ha expandido y en edad más temprana sigue provocando amnesia masiva. Pues hace que el aficionado común y corriente se olvide del mediocre sistema de competencia, donde se premia todo y se equipara todo. Como bien sabemos, ahí se le da la oportunidad a equipos que lo mismo pasaron el “examen” copiando, a los que consiguieron “la clave” del examen, a los que no asistieron a la mayoría de las clases. Esos “suertudos” harán emocionante la repesca, porque en una de esas se joden a los que sí estudiaron ese semestre. 

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Sin duda que en algunos juegos de la repesca –solo en algunos– hay emoción. Una emoción tan bizarra como injusta, pues el ingrediente medular es ver si el “huevon” que llego de “panzaso” se jode al que “estudio” más. Si se impone el favorito, pues no hay mucho que opinar, que debatir o polemizar. Era lo lógico y normal, por tanto, menos “emocionante”. 

Tendencia no es justicia 

Las estadísticas suelen siempre marcar las tendencias naturales. Obviamente, son mayoría las veces que el “favorito” se impone y pocas las veces que se consuma la travesura. Pero no porque el promedió o tendencia sea mayoritario para los equipos que terminan mejor posicionados en la tabla, esto puede calificarse como justo. Pues con una, dos o cinco veces que un equipo “huevón” –que sin “merecimientos”– logre eliminar al que tuvo mayor regularidad, se premiará a la mediocridad. Lo que será injusto. 

Una mala tarde de un equipo constante y regular significa su perdición. Para “el huevón”, una buena tarde provocará una hazaña que hará que nos olvidemos de su mediocre e irregular campaña. Muy rara vez uno de estos equipos “huevones” logrará ser campeón o llegará a la final. La mayoría de las veces solo estará ahí para arruinarle la vida a un equipo que tenía más merecimientos que ellos, pero que salió en una mala tarde.  

Poderoso caballero

La liguilla con ocho equipos ya ofrecía esa problemática, pero la costumbre hizo que nos olvidáramos de la equidad y justicia plena.  A final de cuentas a Doña Tele, a Doña Fede y a los equipos les vale un soberano cacahuate la equidad o justicia deportiva. Mientras suene la caja registradora con más dinero en taquilla, más rating, más esquilmos, más anuncios, todo ese romanticismo de premiar la regularidad y la constancia se puede ir al carajo. Saben que unas veces ellos serán beneficiados y otras premiados por este sistema de competencia. 

Hoy afortunadamente NO hay cenicienta en esta etapa final. Ninguno de los “huevones” –a los que la repesca les dio una inmerecida oportunidad más– pudo colarse. Están al menos los primeros ocho de la tabla, al menos. Entre el primero de la tabla general y el cuarto hubo apenas 6 puntos de diferencia. Pero entre América y el Puebla hubo 16 puntos de diferencia. Poco más de 5 victorias a favor del líder general. Lo mejor del caso es que al menos en esta serie de liguilla –por lo menos en los que más puntos hicieron en la tabla general– los equipos tendrán la ventaja de avanzar en caso de empate. 

Eso obliga al que menos hizo a buscar un esfuerzo extra a ganar para sobrevivir. NO está en igualdad de circunstancias como otros años, donde el gol de visitante les brindaba un ingrediente extra a la injusticia, premiando la medianía aún disfrazada de emoción. No es lo ideal, pero “algo es algo”, dicen en mi pueblo. 

Bajo ese tenor, de algo con lo que tendremos que convivir justo o no, es que hoy haremos un análisis sobre las fortalezas y debilidades de los duelos de liguilla para ver si encontramos coincidencias o diferencias con lo que ustedes opinan.  

América vs Puebla 

En lo numérico no hay cómo competir. Hay una enorme desigualdad en este duelo, pero las estadísticas no juegan. Se enfrentaron hace muy pocas semanas, en la última jornada del torneo regular, con victoria a domicilio para los americanistas. El equipo de Larcamón se jugará la mayoría de su chance de avanzar cuando esté en casa. SI NO saca ventaja ahí, estará casi eliminado. 

El equipo del “Tano” Ortiz solo perdió tres juegos y los tres fueron en calidad de visitante. Rayados 3-2, Xolos 2-0 y ante León 3-2. Esa “debilidad” es el factor que debe aprovechar su rival porque como locales las águilas fueron imbatibles.  

Individualmente, Puebla no puede competir, pero sí con su gran juego de conjunto. Diría el gran Carlos Miloc –QEPD–, el equipo de la franja es un equipo de hombres y no de nombres. Pero no solo esto, este grupo de jugadores saben muy bien a qué juegan. Su sistema lo tienen dominado, así como sus variantes. Su línea de cinco atrás es su fortaleza. Le permite avanzar por los costados y hacer daño, preferentemente del lado izquierdo, donde si Araujo sale de vena, le pinta cara a cualquiera. Su jugador más desequilibrante, lamentablemente no siempre es el más constante y ese es el colombiano Fernández. 

El América no resintió la ausencia de la exportación de Jorge Sánchez a medio torneo. El joven Emilio Lara es sin duda la revelación del torneo. Néstor Araujo no llegó al nivel que esperaban, pero Bruno Valdez retomó el estandarte perdido y junto con Cáceres le dio seguridad. Por la lateral izquierda, no fue la temporada de Chava Reyes, le ganó la partida el orden defensivo y constancia que le brindo Luis Fuentes.  

La media cancha es su punto más importante y la mejor del torneo. Richard Sánchez no solo aporta recuperación, sino peligro en la media distancia y el balón parado. Sin embargo, el español Fidalgo –apareciendo ahí como un “contención” disfrazado– fue el motor. Siempre partiendo de cara al marco, con una gran lectura de juego, que no se complica, sabe cuándo ser letal y cuándo ser solidario.  

Zendejas a perfil cambiado partiendo desde la derecha, es el complemento ideal para aprovechar los recorridos que Diego Valdés, colocado detrás del nueve, provoca con ese talento y capacidad. Su letalidad no depende solo de Henry Martín, eso lo hace el rival a vencer. Puebla necesita hacer dos juegos perfectos o América fallar para ser eliminado. 

Rayados vs Cruz Azul 

El equipo de Vucetich no fue espectacular. Sus equipos no se han caracterizado por ello, pero se volvió muy efectivo. Solo perdió dos juegos, ante Santos en la fecha uno y ante Chivas, ambas derrotas fueron de visita. No perdió en casa, por eso los del “potro” Gutiérrez, necesitan llevar ventaja. Los rayados nunca han sido buenos visitantes en la capital, pero sí implacables locales. 

Cruz Azul tuvo una marcada mejoría en resultados desde que cambiaron de entrenador. Pero, aun así, su funcionamiento no es el óptimo. Ha mejorado su orden defensivo, pero todavía deja dudas tanto la central como su lateral izquierdo. Por la derecha, Huesca es sin duda de las revelaciones del torneo. 

Su media cancha dependerá de gran medida de como ande Charly Rodríguez, su hombre más talentoso. El resto aporta gran esfuerzo, dinámica, lucha. Antuna, es el otro hombre desequilibrante, pero no siempre es constante. Esos dos serán sus hombres claves. 

Los Rayados son sólidos. Atrás, sin importar quién juegue parecen estar blindados. En la media, si bien Pizarro ha sido decepcionante, la temporada de “Poncho” González ha sido espectacular, el mejor por mucho. Luis Romo va de regreso de ese bache que ha caído. Al frente, el gran trabajo e inteligencia de Aguirre provocó que nadie extrañe a Funes Mori y Berterame lo está complementando bien en este sector los regios son superiores. Será una gran sorpresa si los del “potro” Gutiérrez salen vivos de la serie. Dependerán del juego en casa. 

Santos vs Toluca

Si a los de Ambriz les hubieran dado a escoger rival de los cuatro primeros, quizá elegirían a los de la Comarca. No porque sean un rival fácil, sino que parece menos complicado a pesar de su gran campaña. Además, hay jefaturas que marcan esta serie, de 6 enfrentamientos en liguilla, la ventaja es muy clara para los mexiquenses, que solo han perdido una serie. En las otras cinco han sido victorias para los Diablos, incluidas dos finales. 

Por líneas, podemos decir que están parejos en la portería; Acevedo y Volpi son garantía. En defensa, aún sin Doria, los laguneros se comportan mejor que los Diablos Rojos, que han cometido errores puntuales de marca y al perder balones en la salida. La presión alta en esa zona es algo que veremos del equipo de Fentanes y ahí pueden sacar ventaja a su favor. 

En la creación la ventaja es para los Minions del Toluca; Leo, Navarro y Meneses si se conectan son una pesadilla, el problema es que Sanvezzo y “Cocoliso” no anduvieron bien, pero en el último juego hicieron acto de presencia y eso los hará muy peligrosos. Del otro lado, Gorriaran marcará la pauta y veremos cómo se comporta Leo Suárez, en juego de presión.  

El duelo está parejo, aunque todo indica que la posición en la tabla será lo que marque la diferencia al final de la serie. Creo que el estilo del Toluca se les puede indigestar mucho a los de Fentanes, para convertirse en la sorpresa de esta serie. 

Tigres vs Tuzos 

Sin duda el duelo más parejo de esta liguilla, en todos los sentidos. Grandes entrenadores, equipos que individualmente están muy parejos, tienen jugadores desequilibrantes para sacar ventaja de un duelo que sin duda es el más atractivo. No por nada, desde el inicio del torneo eran considerados candidatos al título. 

Aunque con una gran platilla, el equipo de Miguel Herrera no ha logrado ser el equipo que él quisiera. De hecho, no es un equipo como tal, ha dependido de las individualidades para sacar los resultados. Esa es la gran diferencia contra la escuadra de Almada, que basa su potencial en el juego de conjunto, no tiene la dependencia de un solo jugador como la tiene Tigres con Gignac. 

A los Tigres les duele su zona defensiva. Samir no ha sido la gran solución que esperaban, Loroña no ha hecho que dejen de extrañar al “Chaca” Rodríguez de su mejor momento. Además, perderán a Aquino por su expulsión. Esa línea la veo como el “talón” de Aquiles del equipo regio. 

En la media cancha hay una gran paridad; Carioca y Guido, contra Chávez y Sánchez. Si Herrara ya podrá contar con Thauvin como revulsivo, Almada ha tenido en la “chofis” un buen sustituto cuando “el pocho” Guzmán no anda de vena. Quiñones, por un lado, y Avilés por el otro son los hombres que pueden marcar diferencia. 

Al frente, si bien Tuzos tiene al campeón goleador del torneo en Nico Ibáñez, no necesariamente tiene la ventaja. Gignac es un líder no solo futbolístico, sino anímico al que le gusta jugar y aparecer en este tipo de partidos.  Creo que este juego se definirá por posición en la tabla. 

Así las cosas, veo en semifinales un América vs Toluca y un Rayados vs Tuzos. ¿Cuáles son las suyas?  

“Si no tienes confianza, siempre encontrarás una forma de no ganar” Carl Lewis 

Ignacio Suárez Mercado «el fantasma»  

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