Toluca, Méx.- Óscar González Yáñez, miembro de la Comisión Estatal del Partido del Trabajo (PT), llamó a Morena, al Movimiento Ciudadano y al PRD a conformar un Frente de Izquierdas para enfrentar los comicios del 2017 en el Estado de México, sin falsos mesianismos ni condicionamientos, para poder derrotar al PRI.
En su exposición, sin ocultar su intención de ser él el candidato, expuso que para contar con un abanderado adecuado el primer requisito sería que no fuera guapo o guapa, ya que se precisa “quitarle la frivolidad a la política en el Estado de México” y, de esta forma, contar con políticos comprometidos con las necesidades de los habitantes.
En conferencia de prensa, el ex alcalde de Metepec consideró factible la unificación de partidos opositores sí y sólo sí se destierran condicionamientos y exclusiones por actitudes como en las que han incurrido Andrés Manuel López Obrador y Yeidckol Polevnsky.
En este sentido, expuso que lo que ha afectado es que se ve al Estado de México como trampolín político para el 2018, en referencia a López Obrador y Eruviel Ávila, quienes lo ven como parte fundamental de sus aspiraciones para las presidenciales.
También refirió que Enrique Peña Nieto lo sigue viendo como su estado, lo que en sí representa un hándicap en contra para los opositores, mientras que Yeidckol Polevnsky, Alejandro Encinas y Josefina Vázquez Mota, lo miran como la vía para el Senado, donde ya han estado.
Tocante al PRD, mencionó que quienes integran este partido están más interesados en el Valle de México y no tanto en el conjunto mexiquense.
Con respecto a una posible alianza de las izquierdas con el Partido Acción Nacional, toda vez que el nuevo presidente del albiazul en la entidad, Víctor Hugo Sondón Saavedra, se dice dispuesto a ello, indicó que ello sería viable si existe “la sensibilidad” de todos los partidos.
González Yáñez también abordó el tema de la visita de Donald Trump a nuestro país, lo cual calificó de incongruente dado que ha lesionado al pueblo de México.
Desde su perspectiva hay dos situaciones: la primera, que se genera un clima de animadversión hacia los connacionales que están en los Estados Unidos; la segunda, la falta de diplomacia para exigir respeto tras las declaraciones del republicano al regresar a su país, sobre todo por el vídeo en el que denosta al presidente Peña Nieto.
“Nosotros no pedimos que Peña Nieto renuncie, eso lo han hecho millones de mexicanos, pero sí demandamos que se corrija la política exterior mexicana”, pidió, al tiempo de cuestionar la tibieza con que ha actuado la Cancillería que no ha emitido extrañamiento alguno por lo dicho y hecho por Trump.


Síguenos