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Llega la capilla Sixtina a la CDMX, visítala

Desde el pasado 21 de abril los visitantes pueden contemplar la Capilla de manera gratuita

La réplica de la Capilla Sixtina estará en la Ciudad de México hasta el 19 de mayo, se trata de la única reproducción autorizada en tamaño natural de la obra renacentista de Miguel Ángel Buonarroti.

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Desde el pasado 21 de abril los visitantes pueden contemplar la Capilla de manera gratuita, en el zócalo de la capital, en una instalación en la que el gobierno de la ciudad colaboró junto con instituciones como el Instituto Cultural Helénico.

Si piensas acudir, puedes conseguir tus boletos gratuitos en el sitio web: sixtinaenmexico.com o llegar directamente al zócalo, sin boleto, y formarse en la fila exterior, pues se permite la entrada a grupos de 300 personas cada 20 minutos.

Los horarios en los cuales se puede visitar la Capilla Sixtina serán de martes a domingo de 10:00 a 18:40 horas y se contempla que cada recorrido dure aproximadamente 40 minutos. De esta forma se podrá apreciar un museo con 150 piezas traídas del Vaticano, así como un video explicativo de 15 minutos y el recorrido por la bóveda principal.

Historia de la Capilla Sixtina

 La Capilla Sixtina está ubicada en el Palacio Apostólico del Vaticano. Su nombre viene de papa Sixto IV, quien supervisó su restauración a finales del siglo XV. Históricamente, la capilla ha tenido varias funciones importantes. Hoy en día, aún mantiene su papel religioso, ya que es el sitio donde los cardenales se reúnen para elegir al siguiente papa.

Lo más famoso de la Capilla Sixtina es su techo. Pintado por el artista florentino Michelangelo di Lodovico Buonarroti Simoni entre 1508 y 1512, este complejo y colorido fresco es reconocido por sus figuras realistas, gran escala e innovador proceso de creación.

Mientras los planes del papa para techo giraban en torno a una representación de los 12 apóstoles, Miguel Ángel tenía planes más ambiciosos: pintar múltiples escenas de las escrituras compuestas por más de 300 figuras.

Para poder alcanzar el techo de la capilla, Miguel Ángel diseñó un andamio especial. En lugar de construir una estructura que subiera desde el piso, instaló una plataforma de madera sostenida por soportes insertados en agujeros en la pared. Como completó esta pintura por etapas, el andamio estaba diseñado para moverse por toda la capilla.

Una vez que el andamio fue instalado, Miguel Ángel pudo comenzar el proceso de pintura. Al igual que muchos otros pintores italianos renacentistas, usó la técnica del fresco; es decir, que aplicó lavados de pintura sobre yeso húmedo. Para crear la ilusión de profundidad, Miguel Ángel solía raspar algo de medio húmedo antes de pintar. Este método dio como resultado “contornos” visibles alrededor de sus figuras, un detalle característico de la obra del artista.

Con información de el Heraldo y My Modern Met