1.- Mas allá de las escaramuzas entre el secretario de Gobierno, el procurador y el diputado del PRD, se ubica la tétrica realidad: El Río de los Remedios sí es un cementerio.
Debe tomarse muy en serio la acusación de Octavio Martínez.
Mucho más si, como él afirmó, la cifra de cadáveres en el río de Los Remedios, 21 de los cuales 16 serían mujeres, son…¡De la propia PGJEM!
Estamos en un escenario en el que sólo una de las partes dice la verdad.
2.- La versión oficial siempre produce escepticismo, la conocemos muy bien y sabemos de los abusos y excesos con su uso.
Pero después del "tlatlayazo" ¿Por qué debemos creerle, procurador?
¿Dónde están las niñas desparecidas en esa región?
¿Cómo vas esas investigaciones?
No resolver este brutal fenómeno, genera las condiciones para dudar de la PGJEM.
3.- .- Nunca es buena época para tener problemas, pero me imagino que para el Ejecutivo ésta sería una de las menos indicadas.
El tema Tlatlaya no se termina de apagar, las desaparecidas o muertas del Río de Los Remedios sigue ahí.
Aarón Urbina, con su primitivo quehacer político, pone un escándalo más en la agenda.
800 trabajadores del Legislativo despedidos por él, acusan que sus plazas su utilizaron para armar estructura electoral para Tecámac y Ecatepec.
A ver hasta dónde llega esto.


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